Carta abierta al chileno racista y xenófobo

No estimado compatriota:

Desde lo más profundo de mi sangre india combinada con europea, quiero decirte que lamento tanto tener que compartir micros, paraderos, farmacias, supermercados, escuelas, liceos y la vida en general contigo. Cada vez que escupes insultos acompañados de la típica introducción clisé: “… yo no soy racista ni xenófobo, PERO…” una enorme rabia e ira invade mi alma. No tengo por qué escuchar tus lamentos con aires de país primermundista que claramente no somos. No somos más que los peruanos, no somos más que los colombianos, no somos más que los bolivianos, no somos más que los haitianos. Con tus argumentos llenos de estupidez infundada e ignorancia lo único que haces es disminuirnos como país y avergonzarme de llevar la bandera chilena en mi carnet.

Dime tú: ¿Alguna vez has visitado Perú?, ¿Has logrado apreciar de la forma envidiable con la cual ellos abrazan su cultura y sus raíces?, ¿Alguna vez has pisado la selva amazónica para maravillarte con ese verde que se mantiene ahí quieto a pesar de los años y de las ganas que tiene el imperialismo de arrebatarlo para plantar pinos y alimentar vacas?, ¿Tuviste la suerte de presenciar el vuelo de cóndor en el alto Bolivia?… conoces las maravillas de este continente más allá de las fotos y la tv?

Me gustaría recomendarte un viaje, pero a lo más profundo de tus sentimientos. Para esto haz el siguiente ejercicio:

-Entra al baño
-Enciende la luz
-Mira lo que el espejo te muestra

Somos color tierra, por nuestras venas circula violación y colonización europea, religión metida a la fuerza. Cuando nuestros antepasados veneraban al sol y a la tierra, ellos ya compraban perdón de pecados con oro, oro que usábamos para ceremonias divinas… ellos ya le había dado un valor sucio. Somos latinoamericanos. Somos coraje, no somos odio y patriotismo ridículo.

No tienes ningún derecho a expulsar a nuestros hermanos de estas tierras. NINGUNO.

Amigo chileno, si compartes alguno de estos sentimientos te invito a compartir esta carta, esperando que algún inmigrante que ha sido violentado por el racismo y la xenofobia en este país la pueda leer

Daniela Trujillo