La desconocida historia de Los Prisioneros antes del Festival de Viña 2003

LosPrisioneros-2003No hay dudas en que Jorge González es el Padre del Rock Chileno y que Los Prisioneros es uno de las bandas más importantes de nuestro país, tanto por su legado histórico como por sus letras contestatarias profundizadas en tiempos de dictadura, en donde solo los valientes se atrevían a desafiar al sistema. 

La agrupación se separó en los años 90 y tras varias intentos fallidos por un reencuentro, la idea comenzó a tener real fuerza el año 2000, así lo relata el periodista Manuel Maira Benavente en su libro “Jorge González, una historia original” del 2016.

“En ese tiempo, Jorge trabajaba en la recopilación de grabaciones en vivo de Los Prisioneros para el disco El caset pirata, con EMI y estaba disconforme con el material. Consideraba que no había buenos registros y eso le dificultaba el procso de elegir las canciones. Ahí se convenció de que era una buena idea hacer un gran concierto y grabarlo para cerrar el ciclo de la banda”, detalla el libro.

Las ganas de González por realizar una presentación en vivo eran evidentes y obedecían a diversas razones “volver a tocar con Los Prisioneros le daba la posibilidad de celebrar los himnos que dejó con la banda ante un público que con el tiempo había crecido. También serviría para darse el gusto de sepultar los problemas técnicos que persiguieron al grupo cuando tocaban en vivo… y de paso, aprovechar de ganar todo el dinero que le fue esquivo durante la primera etapa de la banda”.

El regreso de Los Prisioneros en uno de los escenarios más importantes del país, el Estadio Nacional, ya casi era una realidad, así que los músicos decidieron dar una conferencia de prensa en la desaparecida Feria del Disco del Paseo Ahumada en Santiago, anunciando que sería una fecha única el 1 de diciembre del 2001. Una semana después aparecieron en el programa De pe a pa con Pedro Carcuro para reafirma el show y tocar en vivo por primera vez en la televisión desde la abrupta separación.

Las entradas se acabaron rápidamente y decidieron sumar otra fecha al concierto, el 30 de noviembre.  Ambas noches fueron un lleno total y un éxito que hasta ese momento ningún otro música o banda había logrado.

Al año siguiente, el grupo participó en la noche de cierra de la Teletón, en donde criticaron a los “figuritas”, a las empresas y hasta a Don Francisco, la banda de rock más importante de Chile estaba de vuelta y apuntaban al Festival de Viña del Mar.

El 2003, el sueño de los fanáticos de la agrupación se hizo realidad y se comenzaba a cocinar lo que sería la primera y única presentación de Los Prisioneros con su formación original en el escenario de la Quinta Vergara.

¿Qué pasó antes?

El festival por esos años estaba a cargo de Canal 13, que era propiedad de la Pontificia Universidad Católica de Chile, los cuales no veían con buenos ojos la presentación de Jorge, Claudio y Miguel.

En el libro de Maira Benavente se explica que “la banda figuraba como uno de los números mejor pagados de ese edición con cerca de 400 mil dólares. Para lograr el acuerdo, el canal accedió a una serie de exigencias a una serie de exigencias como camarines exclusivos y prohibición de gente en la prueba de sonido”.

Los Prisioneros y los altos ejecutivos de Canal 13 habían tenido una decena de reuniones para asegurar que Jorge no tendría mensajes contestatarios ni políticos y mucho menos en contra de la casa televisiva. El compromiso fue acordado.

Unas semanas antes del show en Viña, el diario El Correo de Perú, publicó una entrevista en donde Jorge hablaba en contra de Chile y decía que en algunas oportunidades se avergonzaba de ser chileno.

La polémica aterrizó en nuestro país, justo en la antesala de Viña del Mar.

Casi censura

Los Prisioneros subieron a la Quinta Vergara y Jorge tomó el micrófono, desafiando al público para que los pifeen, situación que ocurrió por unos segundos, pero los primeros acordes de Sexo, desataron la euforia del público presente en una noche que fue histórica.

Sin embargo, el compromiso pactado de no realizar mensajes entre canciones fue roto por Jorge, quien cambió la letra de la primera canción y se lanzó en contra de Canal 13, sin mencionar el nombre, de la iglesia católica, de los sacerdotes y de la dictadura.

El libro relata los momentos tras el tenso momento “la sala de dirección era un caos. Mientras desde la Universidad Católica contactaban a ejecutivos del canal, continuaba la orden superior de bajarlos de la transmisión televisiva. Incluso se habló de sacarlos con Carabineros. Pero el equipo de producción decidió no intervenir la presentación y evitar un bochorno de proporciones”.

Finalmente, el show continuó adelante y el rating dejó contentos a la producción y el canal. Los Prisioneros estaban de vuelta y lograron una noche que nunca se olvidará.