Luego de años de ausencia: Regresa la histórica balsa del Balneario Municipal de Antofagasta

El tradicional ícono del borde costero retorna al Balneario Municipal a pocos días de finalizar el verano, tras años de ausencia. La plataforma de 10 por 10 metros fue completamente reacondicionada y vuelve al mar con mejoras estructurales, mayor seguridad y certificación técnica, recuperando un símbolo histórico para generaciones de antofagastinos.

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Después de años fuera del mar y tras un proceso de recuperación estructural, la histórica balsa del Balneario Municipal de Antofagasta volvió a ocupar su tradicional ubicación frente a la costa, devolviendo a la ciudad uno de los símbolos más recordados de su borde costero.

La estructura —una plataforma cuadrada de 10 por 10 metros, con capacidad para 200 personas— fue completamente recuperada y modernizada, manteniendo su esencia como punto de encuentro para generaciones de antofagastinos que hicieron del trayecto a nado hasta la balsa un verdadero rito veraniego.

Seguridad y mejoras estructurales

La nueva balsa incorpora múltiples elementos destinados a mejorar la seguridad y durabilidad: una plataforma de descanso, ocho escaleras de acero inoxidable, cuatro dados de hormigón en su anclaje, doce ánodos de sacrificio que prolongan la vida útil del sistema de flotación, además de un sistema de tachas de iluminación nocturna que permitirá su uso seguro durante las noches de playa.

Además, el proyecto resolvió aspectos de propiedad intelectual asociados al diseño de la balsa. Así lo explicó el alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic, quien destacó:

“una balsa que fue hecha en su minuto con un proyecto adjudicado a un ingeniero que luego fue licitada a un tercero sin permiso, con fallos de la Corte Suprema, en resumen, todo mal. Rectificamos el problema, arreglamos ese punto negro que tenía el municipio con este proveedor, la balsa ahora está prácticamente hecha de nuevo, está en el mar, vuelve al balneario. Queremos darles las gracias al Puerto de Antofagasta por la paciencia, por tener a la balsa por cinco años acá en el sitio cero y nos dieron todas las facilidades para poder trabajar en ella”.

El jefe comunal agregó que los trabajos se enfocaron en elevar los estándares de seguridad, luego de que la infraestructura permaneciera sin mantención desde 2021, cuando fue trasladada y quedó recalada en el puerto.

“La balsa tenía sus aceros totalmente carcomidos, se hizo de nuevo, quedó impermeabilizada, quedó con una cubierta de madera totalmente nueva, con peldaños de descanso y luces para poder ser usada durante la noche. Claramente es una balsa muy superior a la que teníamos, la que incluso fue certificada por el ingeniero naval de la Armada que nos dio el pase”.

Por su parte, el ingeniero y constructor Ramón Madariaga señaló:

“tuvimos que hacer un tremendo trabajo, un tremendo esfuerzo para que la superficie pudiera estar lisa. En este momento está (la balsa) en óptimas condiciones, nos dieron los pases, la revisaron y está en un estado excelente. Tenemos balsa para rato”.

Un símbolo que vuelve a su espacio comunitario

La balsa original se instaló en la década de los setenta y permaneció por más de 30 años como uno de los principales atractivos del balneario. Construida en metal y madera y anclada mar adentro, se convirtió en un rito veraniego nadar hasta ella y lanzarse al agua.

Con el paso del tiempo, el oleaje y la corrosión provocaron su deterioro, lo que derivó en su retiro y posterior reemplazo por versiones modernas, incluyendo una fallida balsa modular de PVC en 2017, hasta instalar en 2018 la estructura que posteriormente enfrentó inconvenientes judiciales.

Tras su desanclaje en mayo de 2021 y años de abandono, su ausencia se hizo notar entre los habitantes de la ciudad, quienes ahora valoran su regreso como un reencuentro con la memoria colectiva del borde costero.

Con este retorno, el municipio busca recuperar un elemento identitario de Antofagasta y reforzar la idea de que la ciudad vive el verano durante todo el año, devolviendo al balneario uno de sus símbolos más queridos.

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