El antiguo estadio Municipal de Calama se comenzó a construir en 1952 en un terreno perteneciente a la familia Abaroa.
El reducto deportivo inicialmente estaba destinado para partidos pequeños y eventos deportivos locales.
Sin embargo y tras la fundación de Cobreloa en 1977, el recinto fue parte de diversas remodelaciones para el futbol profesional chileno.
En marzo del 2013, el estadio fue parte del plan “Chile Estadios” para cumplir con los estándares FIFA, lo que incluyó butacas, luces y el alimento de capacidad a más de 12 mil personas.
Dentro de ese contexto, el Diario de Antofagasta conversó con algunos vecinos y vecinas respecto de los eventos más memorables en el antiguo estadio Municipal de Calama.
Priscila Cornejo (37) señaló que “recuerdo varios eventos de la Noche Naranja, siempre estaba lleno, había luces, música, regalos, muchas cosas de Cobreloa y un ambiente familiar”.
Ignacio Mondaca (37) recordó que “en un par de oportunidades nos tocó entrenar en el estadio por la Escuela de Fútbol de Cobreloa, esto en los años 90, no sé si aún lo hagan pero era una buena práctica para potenciar la autoestima de los niños y la identidad con el club”.
Manuel Zambrano (63) reveló que “en ese estadio jugamos varios partidos de Copa Libertadores con grandes de Sudamérica, un recinto con mística, en donde se podía sentir la localía fuertemente. Hinchas de otros países siempre hablaron bien del recinto y la infraestructura para esos años”.
En la misma línea, su hijo Luis Zambrano (37), agregó que “siempre íbamos en familia, era un buen panorama porque casi siempre salíamos victoriosos”.