La tarde del sábado, Cobreloa ganó, goleó y gustó. Los dirigidos por César Bravo, se lucieron ante Curicó Unido, a quienes derrotaron por un abultado marcador de 5-1 en el estadio Zorros del Desierto de Calama.
La alegría comenzó de manera temprana, cuando a los 13 minutos, Sebastián Zúñiga abrió el marcador tras un centro de Gustavo Gotti que, Gatica erró, pero que el delantero naranja pudo concretar. Cinco minutos más tarde, Gotti, el goleador loíno, pondría el 2-0 tras un pase de Cristián Muga. Y a los 37′ sería el mismo atacante quien pondría el 3-0, para irse con una considerable ventaja al entretiempo.
En el segundo lapso, los “torteros” saldrían con todo y con un gol de “camarín”, pondrían al 46′ el descuento. Pero, la ilusión duraría prácticamente nada, puesto que, los de Calama, tras un centro y un posterior rebote, convertirían el 4-1 en los pies de Bastián San Juan. Y, a los 71′ Gustavo Gotti cerraría el marcador con una genialidad, marcando así el 5-1 y el tercero en su cuenta personal, lo que haría que se llevara la pelota a la casa.
El encuentro tuvo una particularidad, y es que, Rodolfo González, capitán de los loínos, ingresó a los 87 minutos, compartiendo cancha junto a su hijo Youssef, siendo un hito histórico tanto en Cobreloa como en el fútbol chileno.