Durante la madrugada de este miércoles se concretó un amplio operativo policial que culminó con la detención de cuatro personas por su presunta participación en el asesinato de Julia Chuñil Catricura, activista mapuche y defensora del medioambiente desaparecida desde el 8 de noviembre de 2024.
Según confirmó la Fiscalía Regional de Los Ríos, los detenidos corresponden a tres hijos de la víctima —Pablo San Martín Chuñil, Javier Troncoso Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil— además de su exyerno, Bermar Flavio Bastias Bastidas. Las capturas se realizaron en domicilios de la comuna de Máfil y también en Temuco, con la participación de más de un centenar de efectivos de Carabineros de Chile de distintas especialidades.
De acuerdo con el ente persecutor, a los tres hijos de la activista se les imputará el delito de parricidio, mientras que al exyerno se le formalizará por homicidio calificado, con la agravante de alevosía. Adicionalmente, los cuatro imputados enfrentarán cargos por robo con violencia e intimidación en contra de un adulto mayor de 90 años.
La fiscal regional Tatiana Esquivel señaló que se trata de una investigación “compleja, silenciosa y reservada”, cuyos antecedentes serán expuestos durante la audiencia de control de detención y formalización. En esa línea, fuentes de la investigación indicaron que se habría encontrado evidencia relevante en los domicilios allanados, la cual apuntaría a que el crimen se habría cometido en el mismo inmueble de la víctima, y que posteriormente su cuerpo habría sido trasladado a otro lugar.
El general Jaime Velasco, director de Control de Drogas e Investigación Criminal de Carabineros, confirmó que todos los antecedentes recabados fueron puestos a disposición del Ministerio Público para sustentar la formalización.
Caso de alto impacto público
Julia Chuñil, de 72 años, fue presidenta de la Comunidad Mapuche de Putreguel, en Máfil, y su desaparición generó una profunda conmoción a nivel nacional. Durante meses se realizaron movilizaciones, concentraciones y manifestaciones en distintas ciudades del país, con la consigna “¿Dónde está Julia Chuñil?”, impulsadas por organizaciones sociales e indígenas.
En ese contexto, sus propios hijos habían apuntado públicamente a un empresario forestal como presunto responsable de la desaparición, acusaciones que incluso derivaron en la difusión de un audio que insinuaba la quema del cuerpo, generando amplio debate y cobertura mediática.
Tras conocerse las detenciones, el director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Yerko Ljubetic, señaló que el organismo seguirá atentamente el desarrollo del caso y del juicio que se iniciará, recalcando que “el Estado tiene la obligación de establecer qué es lo que ocurrió realmente”.
Las próximas horas serán clave, cuando la Fiscalía exponga los antecedentes ante el tribunal y se definan las medidas cautelares para los imputados, en un caso que ha marcado la agenda judicial y social del sur del país.