Un éxito fue la rutina del joven comediante venezolano, Esteban Duch en el festival internacional de Viña del Mar, donde se llevó las gaviotas de plata y de oro. En su rutina, quien vive hace 11 años en el país, tuvo chistes incluso para Antofagasta y Calama.
La primera ciudad en aparecer entre las historias que contaba, fue Calama, en un momento en el que el comediante se encontraba haciendo comparaciones. “Si uno no tiene el oído entrenado es difícil diferenciar por ejemplo, Argentina y Uruguay, pasa en otros lugares como Calama y Bolivia…”, sacando en el momento unas tímidas risas de los asistentes.
Pero, eso no fue todo, ya que, el humorista minutos después mencionaría a la capital regional en un chiste, diciendo: “yo traía una idea de negocio desde Venezuela que tuviera influencia del llano venezolano y la cultura italiana” agregando que lo llamaría maracas y pastas. “En mi mente era buenísimo, le comento esta idea a don pepe y él me dice que en Antofagasta le iría genial”, continuó, desatando risas dentro del público.