No es inusual que el Cajero entregue de forma fortuita billetes manchados, rayados o incluso rotos.
El dinero que presente dichas eventualidades conserva su valor y validez siempre y cuando cumpla ciertos requisitos.
El billete debe presentar al menos el 50% de la pieza original, si está rasgado es posible reconstruirlo con cinta adhesiva.
Además, no debe presentar intervenciones evidentes de robo o falsificación.
Finalmente, los billetes que cumplan estos parámetros pueden ser cambiados por un ejemplar nuevo en bancos comerciales o en el Banco Central.