El Tribunal de lo Criminal de Ródano en Lyon condenó a Cadena Perpetua a Nicolás Zepeda por el crimen de la estudiante Narumi Kurosaki en el 2016.
La Corte aseguró en su veredicto el convencimiento de la Culpabilidad del chileno “más allá de una duda razonable” por la muerte y desaparición del cuerpo de su expareja.
“Amaba sinceramente a Narumi”
Tras conocer la decisión de Cadena Perpetua, Nicolás Zepeda aprovechó la oportunidad para, preliminar mente, decir sus últimas palabras en libertad.
“Amaba sinceramente a Narumi. Hace 10 años me acompaña y vivo un infierno”, aseguró.
El chileno agregó que “yo no lo maté, no fui yo. A veces no encuentro las palabras y me cuesta expresarme. Quiero ser sincero con ustedes, yo no lo maté”, finalizó.