Una advertencia directa y poco habitual marcó la Cuenta Pública 2025 del Ministerio Público en la región. El Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, alertó sobre el riesgo de que organizaciones criminales brasileñas de alta complejidad, como el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho, extiendan su influencia hacia el norte de Chile.
La advertencia se da en el contexto de la futura operación del Corredor Bioceánico Capricornio, iniciativa estratégica que conectará el centro-oeste de Brasil con puertos del Pacífico a través del norte chileno. Según el persecutor, este nuevo eje logístico, si bien es clave para el desarrollo económico, también podría transformarse en una vía de interés para redes criminales dedicadas al tráfico de drogas, armas y personas.
“Jamás hemos dicho ni diremos que nos oponemos a esa iniciativa, pero reiteramos nuestro llamado a no desviar la mirada de los riesgos que implica”, sostuvo el fiscal regional durante su discurso.
Antofagasta como territorio estratégico
Castro Bekios explicó que Antofagasta reúne una serie de condiciones que la convierten en un territorio atractivo para el crimen organizado internacional: su conectividad aérea, portuaria y terrestre; la existencia de una frontera “tremendamente porosa”; y los importantes flujos económicos asociados a la actividad minera.
En ese contexto, advirtió que las incautaciones récord de droga registradas en la región —si bien son motivo de orgullo institucional— también deben leerse como una señal de alerta respecto del volumen y la sofisticación de las organizaciones que intentan operar en el territorio.
“Nuestras incautaciones récord son orgullo nacional, pero también la alerta más clara de la amenaza que acecha más allá de nuestras fronteras”, enfatizó.
Organizaciones de alto poder criminal
Tanto el Primer Comando Capital como el Comando Vermelho son consideradas entre las organizaciones criminales más poderosas de Sudamérica, con capacidad para controlar rutas internacionales de narcotráfico desde zonas como el Mato Grosso brasileño hacia distintos puertos del continente. Su eventual proyección hacia el Pacífico representa, según la Fiscalía, un desafío mayor en términos de seguridad y control territorial.
Actualmente, Juan Castro Bekios está a cargo de las investigaciones vinculadas al tráfico marítimo entre las regiones de Antofagasta y Coquimbo, una zona que el Ministerio Público considera especialmente sensible frente a la expansión del crimen organizado transnacional.
Llamado a reforzar el Estado
En su cuenta pública, el fiscal regional llamó a enfrentar estos riesgos con una mirada integral, reforzando la inteligencia criminal, la coordinación interinstitucional y la presencia efectiva del Estado, especialmente en zonas fronterizas y territorios vulnerables.
“El desarrollo de Chile no es negociable, y la paz de nuestras familias en el norte es la frontera que nadie, absolutamente nadie, debe volver a cruzar con impunidad”, concluyó.