Una nueva postergación golpea a la conectividad del norte del país. La Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas(MOP) informó que dejará sin efecto el actual llamado a licitación de la Concesión de la Ruta 5 tramo Caldera– Antofagasta, uno de los corredores viales más extensos, peligrosos y estratégicos del norte grande.
La decisión implica reiniciar completamente el proceso, reformular el proyecto y revisar de manera integral las bases de licitación, luego de que el propio ministerio reconociera “complejidades” en las condiciones de construcción y operación de la futura concesión.
Un tramo crítico, postergado otra vez
Actualmente, el tramo Antofagasta–Caldera opera mayoritariamente con una sola vía por sentido, sin estándar de autopista, con altas tasas de accidentes graves y fatales, y con zonas extensas sin conectividad telefónica, lo que agrava las emergencias en caso de colisiones o fallas mecánicas.
Pese a ello, el proyecto vuelve a foja cero.
Según informó el MOP, la reformulación busca incorporar nuevos requerimientos planteados por autoridades y comunidades locales, como:
- Obras fluviales de encauzamiento en el Río Salado
- Iniciativas asociadas al borde costero de Chañaral
- Ajustes técnicos al diseño original de la concesión
Si bien estos elementos son relevantes, la decisión implica un retraso indefinido en una obra largamente esperada por las regiones de Atacama y Antofagasta.
La brecha vial entre el norte y el resto del país
El anuncio vuelve a poner sobre la mesa una crítica recurrente desde el norte: el atraso estructural en infraestructura vial respecto de la zona central y sur de Chile, donde gran parte de la Ruta 5 opera hace años como autopista concesionada, con dobles y triples pistas, mejor estándar de seguridad y mayor cobertura de servicios.
En contraste, en el norte grande, tramos extensos y estratégicos siguen funcionando como carreteras básicas, pese a concentrar una parte significativa de la actividad minera, portuaria y logística del país.
Compromisos que no compensan el golpe
Desde el MOP se destacó que se mantiene una cartera de proyectos por más de USD 250 millones en rutas como:
- Ruta 24 (Tocopilla – Ruta 5)
- Ruta 29 (Ruta 5 – Calama)
- Ruta 23 CH (Calama – San Pedro)
- Ruta 27 CH (San Pedro – Paso Jama)
Además, en el marco de la concesión Rutas de Antofagasta, se proyecta para este año la ejecución de obras por casi USD 50 millones, incluyendo ampliaciones en la Ruta 1 y mejoras en accesos a Mejillones.
Sin embargo, ninguna de estas iniciativas reemplaza el impacto estratégico que tendría la modernización integral de la Ruta 5 entre Antofagasta y Caldera, eje fundamental para la seguridad vial, la integración territorial y el desarrollo del norte.
Una señal preocupante
La decisión de dejar sin efecto la licitación no solo retrasa una obra clave: envía una señal preocupante a las regiones del norte, donde la sensación de postergación frente a las prioridades del centro del país sigue siendo una constante.
Mientras los anuncios se reformulan, la carretera sigue siendo la misma: angosta, riesgosa y sin el estándar que una macrozona productiva como el norte de Chile requiere hace décadas.
Siempre el norte ha sido considerado como sub-chile deberíamos hacer notar nuestra voz con muchísima fuerza