A pocos días del término del mandato del Presidente Gabriel Boric, la Delegación Presidencial Regional de Antofagasta realizó un balance de los cuatro años de gestión, destacando el contacto directo con la ciudadanía como eje central.
La delegada Karen Behrens resaltó que “la administración se enfocó en las urgencias territoriales, logrando una inversión de 52 mil millones de pesos solo en infraestructura de seguridad”, agregando que entre los hitos destacan la inauguración de la Segunda Comisaría de Antofagasta, el Retén Alemania en Taltal y la reposición del 100% del parque vehicular de Carabineros, además del inicio de obras clave como el cuartel de la PDI en Tocopilla y la nueva unidad fronteriza en Ollagüe.
En materia de orden público, la implementación del plan “Calles Sin Violencia” y el despliegue del Sistema Frontera Norte (Sifron) permitieron reducir la tasa de homicidios regional en un 47% entre 2022 y 2025. El balance también sitúa a la Región de Antofagasta a la vanguardia nacional en el combate al narcotráfico, concentrando el 49% de las incautaciones de droga del país. Asimismo, el Departamento de Gestión Territorial lideró operativos que permitieron recuperar más de 29 mil metros cuadrados de terrenos fiscales y el retiro de 971 toneladas de basura, fortaleciendo la recuperación de espacios públicos en toda la zona.
En el ámbito habitacional e infraestructura, la gestión logró la construcción de 18 mil viviendas en la Región de Antofagasta, la cifra más alta de los últimos gobiernos, dejando además numerosos proyectos en ejecución para dar continuidad al Plan de Emergencia Habitacional. Paralelamente, el Ministerio de Obras Públicas duplicó su presupuesto regional, concretando la entrega de los parques Los Pinares-Trocadero y René Schneider, la concesión de Rutas del Loa y el avance del esperado Parque Oasis en Calama. También se priorizó el saneamiento básico, con una inversión de 11 mil millones de pesos en sistemas de agua potable rural para localidades como Toconao y Michilla.
La modernización del transporte y la industria también marcó la pauta, con Antofagasta convirtiéndose en la primera ciudad fuera de Santiago en implementar la electromovilidad con una flota de 68 buses eléctricos. Durante este periodo, se aprobó el mayor proyecto de hidrógeno verde del país en la región y se puso en marcha la ampliación de la Planta Desaladora Norte, asegurando el abastecimiento de agua tratada de mar para el 100% de Antofagasta y Mejillones. Además, el Royalty Minero comenzó a inyectar fondos directos a las nueve municipalidades de la zona, permitiendo el financiamiento de proyectos locales largamente anhelados.
A nivel de salud y cultura, la administración destacó la apertura de unidades oncológicas pediátricas de alta complejidad en el Hospital Regional y el inicio de la recuperación de la ex cárcel de Antofagasta. En el ámbito patrimonial, se logró la ansiada restauración del Teatro Pedro de la Barra y se avanzó en el Plan de Acción del Corredor Bioceánico Vial para conectar a la región con los mercados de Brasil, Paraguay y Argentina. Estos avances se complementaron con la implementación del Copago Cero en la red de salud pública y el aumento histórico del sueldo mínimo, beneficiando directamente a los trabajadores del norte.
Finalmente, la delegada Karen Behrens agradeció el despliegue de los equipos de seremis y directores que “dejaron los pies en la calle” para cumplir compromisos realistas con la comunidad. En los últimos cuatro años, se realizaron casi un centenar de diálogos ciudadanos y ferias de servicios que brindaron más de 30 mil atenciones en los puntos más alejados de la Región de Antofagasta. La autoridad cerró su balance haciendo un llamado a la próxima administración a mantener la política de terreno para responder a las necesidades reales de los vecinos de la capital regional, El Loa y Tocopilla.