Bajo el marco del Plan de Acción Institucional Violencia Carcelaria 2026, Gendarmería de Chile llevó a cabo un nuevo operativo de registro y allanamiento simultáneo en las 16 regiones del país, con un fuerte despliegue en la Región de Antofagasta. La acción preventiva se concentró en las unidades penales de la capital regional, Calama, Tocopilla y Taltal, logrando intervenir a un total de 511 personas privadas de libertad bajo estrictos protocolos de seguridad y respeto a los derechos fundamentales.
El procedimiento contó con la participación de 72 funcionarios de élite, pertenecientes a la Unidad de Servicios Especiales Penitenciarios (USEP), el Equipo de Canes Adiestrados y el Grupo de Apoyo y Reacción Primaria (GARP). Gracias a la especialización del personal, se logró incautar 18 armas blancas de confección artesanal, cuatro teléfonos celulares, envoltorios con sustancias ilícitas y diversos envases con fermento artesanal (chicha carcelaria), elementos que suelen ser el detonante de riñas y agresiones al interior de los módulos.
El director regional de Gendarmería, coronel Rodrigo Salinas Robles, destacó que el objetivo principal es mantener el control territorial dentro de las cárceles para proteger tanto a la población penal como a los funcionarios. “Buscamos retirar los elementos prohibidos que generan problemas de seguridad. Cada día reforzamos nuestra labor para enfrentar al crimen organizado y resguardar la integridad de quienes permanecen en nuestros recintos”, señaló la autoridad institucional.
El fortalecimiento del Departamento de Investigación Criminal de Gendarmería ha sido clave en estos operativos, permitiendo identificar puntos críticos de acopio de contrabando y anticipar movimientos de bandas delictuales que intentan operar desde el encierro, asegurando así un ambiente de mayor control y orden en el sistema carcelario del norte grande.