Luego de ocho años cerrado, en medio de litigios judiciales, abandono e incivilidades, el Vivero Municipal de Antofagasta iniciará a fines de este mes su proceso de recuperación, tras la aprobación unánime del Concejo Municipal del contrato que permitirá ejecutar la primera etapa de las obras.
La noticia fue recibida con emoción por la comunidad del sector norte. “Ha vuelto la esperanza”, expresó Yasna Morales, presidenta de la Junta Vecinal Norte 38, quien recordó que desde 2018 ha gestionado incansablemente la reapertura del recinto. “Cada vez que llegaba llorando al no encontrar respuesta, hoy esto me llena de satisfacción. Creo que mi trabajo no fue a la deriva”, señaló.
Morales agradeció especialmente a la Municipalidad de Antofagasta y al alcalde Sacha Razmilic, destacando que “pasaron muchas alcaldías y nunca tuvimos respuesta. Sabíamos que había un litigio judicial de por medio, por eso estamos felices de escuchar esta señal concreta”.
Primera etapa: obras, seguridad y recuperación ambiental
La fase 1 del proyecto estará a cargo de la empresa Cortés Limitada, que se adjudicó la licitación por un monto de $2.923 millones 505 mil, con un plazo de ejecución de 365 días. Las obras contemplan intervenir una superficie aproximada de 2 mil metros cuadrados, incluyendo:
- Construcción de nuevas oficinas de Medio Ambiente (494,84 m²).
- Nuevo cierre perimetral, con cerca de 700 metros lineales de muros y rejas.
- Vigilancia permanente 24/7 del recinto.
- Regadío y mantención de las especies arbóreas existentes.
Desde la comunidad, se espera que estas obras permitan poner fin a problemas históricos del sector, como robos, rucos y ocupaciones irregulares, devolviendo el espacio a los vecinos y a la ciudad.
Limpieza, control sanitario y cetrería
De manera previa, el municipio ejecutó labores de limpieza integral, intervención fitosanitaria y control de plagas, particularmente de patos yecos. Este control se realizará mediante cetrería, utilizando un aguilucho con permisos y regulaciones vigentes, un método ecológico que no caza, sino que disuade la presencia de aves, evitando contaminación y favoreciendo un entorno urbano sostenible.
Proyección: un pulmón verde para la ciudad
El alcalde Razmilic destacó que la aprobación del contrato marca “un hito importante” para la actual administración. “Tomamos un proyecto anterior y lo reformulamos completamente, con una mirada de desarrollo, de habitar la naturaleza y evitar el cemento innecesario”, afirmó.
En tanto, adelantó que la fase 2 del proyecto, ya en etapa avanzada de planificación, contempla el refuerzo de especies arbóreas, con el objetivo de que el vivero se transforme en “un verdadero pulmón verde, un lugar donde hablen la naturaleza, los árboles y los pájaros, de descanso y esparcimiento”.
Por su parte, el director de Secoplan, Julio Santander, explicó que antes de la entrega del terreno se trabajó en la limpieza y control sanitario del recinto, y advirtió que actualmente existen cinco puntos de ingreso informal, situación que será abordada con el nuevo cierre perimetral y la vigilancia permanente. Además, señaló que se coordinará trabajo con sectores vecinos, como La Vega Central, para mejorar el control de basura y el ordenamiento del espacio público.
La recuperación del Vivero Municipal pone fin a años de abandono y abre una nueva etapa para uno de los espacios verdes más emblemáticos del sector norte de Antofagasta, con un fuerte énfasis comunitario, ambiental y de seguridad.