Antofagasta Terminal Internacional (ATI) conmemora 23 años desde el inicio de su concesión, periodo en el que ha desarrollado un proceso sostenido de modernización, diversificación operativa y fortalecimiento de sus estándares de seguridad y sostenibilidad, consolidándose como un actor estratégico para la logística del norte de Chile.
“Estos 23 años han sido el resultado de una visión de largo plazo, inversión constante y, sobre todo, del compromiso de nuestra gente. Hemos construido un puerto multipropósito eficiente, seguro y confiable, preparado para atender los desafíos logísticos de la minería, la transición energética y el comercio internacional. Los próximos años de concesión serán una etapa de consolidación y crecimiento: seguiremos fortaleciendo nuestra productividad, ampliando nuestras capacidades operacionales y posicionando a ATI como una puerta estratégica para el desarrollo del norte y de Chile”, dijo el gerente general, Mark Bindhoff.
Destacó que este aniversario marca no solo un hito histórico, sino también un punto de proyección estratégica. “El foco estará puesto en seguir optimizando procesos, innovar en la gestión operacional y fortalecer la propuesta de valor para clientes actuales y potenciales, reafirmando el compromiso con altos estándares de seguridad, sostenibilidad y eficiencia”, agregó.
Uno de los pilares para este año es la diversificación de cargas, mejora continua en productividad, eficiencia operativa y control de riesgos.
Durante estas más de dos décadas, el terminal ha transferido cerca de 59 millones de toneladas desde el inicio de la concesión, eficientando significativamente su capacidad operativa para atender gráneles sólidos y líquidos, carga general, contenedores y proyectos sobredimensionados, respondiendo a las crecientes exigencias de la industria de la región.
De cara al futuro, los próximos años de concesión representan una etapa clave para consolidar el rol de ATI como plataforma estratégica del norte y como puerta de conexión con los mercados internacionales, especialmente en el contexto de integración logística regional y del desarrollo del corredor bioceánico.
En su trayectoria, el terminal no solo ha movilizado carga, sino que ha contribuido al desarrollo económico regional, a la generación de empleo y a la competitividad logística del país. Hoy, con experiencia consolidada y equipos altamente capacitados, el terminal se proyecta hacia la próxima década como un actor clave para la integración y el crecimiento del norte de Chile.