La recuperación de uno de los edificios patrimoniales más emblemáticos de la ciudad entra en tierra derecha. Autoridades regionales, encabezadas por la seremi de las Culturas, Carla Julio Oyola, realizaron una visita técnica a la Biblioteca Regional de Antofagasta para constatar el progreso de los trabajos de conservación, los cuales ya registran cerca de un 40% de ejecución.
A la fecha, las faenas han permitido la recuperación de elementos críticos del inmueble, tales como los pisos de madera y mármol, además del tratamiento de humedad en áreas subterráneas y la impermeabilización de la cubierta. Según destacó el director de la biblioteca, Pablo Pizarro Huerta, estas obras son fundamentales debido a que el edificio no recibía una mantención de esta envergadura hace más de 12 años. “Este proyecto permitirá ofrecer a la comunidad nuestros servicios bibliotecarios bajo mejores estándares de seguridad, accesibilidad y bienestar”, señaló la autoridad del recinto.
El proyecto también incluye una modernización tecnológica con la instalación de luminarias LED y un riguroso control de plagas en las estructuras de madera originales. Durante las próximas semanas, la intervención se trasladará al exterior del edificio para iniciar la limpieza de la fachada, la eliminación de grafitis y la restauración de ornamentos. Claudio Lagos Gutiérrez, director regional del Servicio del Patrimonio, valoró este impulso señalando que esta obra se suma a una cartera de proyectos culturales en la región que incluye el Archivo Regional y mejoras en el Museo Regional.
Para no interrumpir el acceso a la lectura durante el desarrollo de las obras, la Biblioteca ha desplegado una red de subcentros operativos en puntos estratégicos como la ex Intendencia, YMCA, INACAP y el Museo Ruinas de Huanchaca. Estos espacios mantienen servicios de préstamo y devolución, además de actividades de extensión cultural en horarios que se extienden de lunes a viernes.
Próximamente, la red sumará un quinto punto de atención en la Universidad del Alba, garantizando que el fomento lector permanezca activo mientras se restaura el histórico edificio central.