La Dirección de Inspección General de Antofagasta experimentará un cambio radical en su capacidad operativa tras el anuncio de la integración de 10 nuevos funcionarios a sus filas. Hasta ahora, la comuna dependía de apenas siete inspectores para cubrir la totalidad del territorio, una cifra que resultaba insuficiente debido a jubilaciones y licencias médicas. Con este aumento, la administración municipal no solo duplica su personal, sino que busca recuperar la presencia fiscalizadora en puntos críticos que han permanecido desatendidos por años.
Antes de su despliegue oficial, el nuevo contingente fue sometido a un riguroso proceso de capacitación técnica. Esta instrucción abordó el manejo de ordenanzas municipales, reglamentos vigentes y leyes de tránsito, además de fortalecer la coordinación con otras instituciones del servicio público.
Según el director de Inspección General, Ramón Valverde, “esta inversión en capital humano es una noticia fundamental para fortalecer una dirección que ha sufrido mermas históricas, permitiendo ahora una labor mucho más eficiente y exhaustiva”.
El enfoque prioritario de este nuevo grupo de inspectores será el ordenamiento del centro de la ciudad. Las labores se centrarán en la fiscalización del comercio ambulante, el cumplimiento de las normas de carga y descarga y la regulación del tránsito vehicular. “Esperamos que año tras año vaya aumentando la dotación y así generar una dirección con mucha fuerza que tienda a ordenar a Antofagasta”, señaló Valverde, destacando que la meta es pasar de una inspección reactiva a una presencia constante y persuasiva en las calles.
Esta medida se suma a otros operativos recientes en el casco céntrico, como la clausura de casinos ilegales y la fiscalización de locales comerciales sin patente.