Con una convocatoria masiva que reunió a empresas, academia y organismos públicos, se llevó a cabo la Jornada+Energía 2026 en Antofagasta. La instancia, organizada por el Clúster de Energía de Corfo, se consolidó como el epicentro de la discusión sobre los tres pilares que definirán el futuro de la zona: hidrógeno verde, electromovilidad y transición energética. El evento no solo fue un espacio de conferencias, sino una plataforma de networking donde proveedores locales exhibieron innovaciones tecnológicas diseñadas para una industria más sostenible.
Durante la inauguración, el gobernador regional, Ricardo Díaz Cortés, puso énfasis en la urgencia estratégica de estos encuentros. En un escenario internacional marcado por conflictos que afectan el suministro de petróleo, la autoridad señaló que “Antofagasta tiene la oportunidad de liderar la autonomía del país. Hemos ido impulsando un Clúster de Energía que acelere los procesos de economía circular y el desarrollo de renovables. De esta manera podemos anticiparnos y lograr independencia”.
Por su parte, el Comité Corfo Antofagasta, representado por su subdirector Juan Ignacio Zamorano, valoró el impacto de reunir esfuerzos públicos y privados. “La región ya no mira la transición energética como un espectador, sino como un actor activo que integra a emprendedores e innovadores locales en la cadena de valor. El objetivo central es que la riqueza tecnológica y el conocimiento generado en la zona se queden en el territorio, fortaleciendo el empleo y la competitividad regional”, expresó.
Un punto destacado de la jornada fue la participación de estudiantes del Liceo Politécnico de Taltal, quienes representaron el recambio generacional necesario para operar las plantas del futuro. Iván Tapia Ortiz, gestor del Clúster de Energía, manifestó que “vincular a los jóvenes con temáticas como la inteligencia artificial aplicada al sector energético y los proyectos de hidrógeno a escala industrial es fundamental para asegurar que el talento local esté preparado para los desafíos que vienen”.
La actividad contó con el respaldo de instituciones clave como el Centro de Entrenamiento Industrial Minero (CEIM) y el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL), además de empresas como Colbún.