Un criadero y matadero clandestino de animales fue clausurado este viernes en el sector poniente de Calama, en un terreno con ocupación irregular. El procedimiento fue coordinado por la Delegación Presidencial Provincial de El Loa y contó con la participación de la Seremi de Salud, el SAG, la Dirección del Trabajo, la Brigada de Delitos Medioambientales de la PDI y Carabineros.
Según informó el delegado presidencial provincial, Miguel Ballesteros, el lugar estaría asociado a una sociedad comercial previamente denunciada por extracción ilegal de agua, extracción de áridos y otras infracciones laborales, sanitarias y municipales. El matadero abastecía además a un restaurante ubicado en avenida Grecia, el cual ya había sido clausurado semanas atrás por Seremi de Salud.
“Hemos concurrido hasta una parcela del sector Chunchuri poniente por una denuncia de un posible criadero y matadero clandestino. Constatamos su vinculación con una sociedad comercial ya denunciada por diversos motivos y cuyo propietario también administra este recinto instalado en terreno fiscal”, señaló Ballesteros.
El delegado agregó que este caso se suma a otros comercios ilegales que operaban en sectores como Cerro de la Cruz y Licantatai, todos ligados a la misma red. También adelantó que se abrirá una investigación penal por el conjunto de irregularidades detectadas.
Insalubridad y sumario sanitario
En el lugar se encontraron ovejas, corderos, patos, gallinas y cerdos, además de elementos que evidencian faenamiento clandestino, según declaraciones de los propios trabajadores.
El seremi de Salud, Alberto Godoy, explicó que el recinto operaba sin resolución sanitaria y presentaba graves condiciones de insalubridad.
“Vimos un mal manejo de residuos, agua servida sin tratamiento, ausencia de alcantarillado y presencia de vectores. Por eso decretamos prohibición de funcionamiento y un sumario sanitario”, afirmó.
Informalidad laboral y trabajadores en situación irregular
El operativo también reveló infracciones laborales. Según el inspector provincial de la Dirección del Trabajo, Manuel Palta, había tres trabajadores sin contrato, cumpliendo extensas jornadas sin descanso semanal.
Además, dos de ellos se encontraban en situación migratoria irregular, sin registro de asistencia ni cotizaciones declaradas.
