Un grave hecho de violencia se registró la mañana de este viernes en Instituto Obispo Silva Lezaeta Calama, en donde un estudiante de 4° medio protagonizó una agresión con arma blanca que dejó a cuatro personas lesionadas y a una inspectora fallecida.
Un amigo del victimario se refirió a los acontecimientos y según Página 7 explicó que “nosotros éramos amigos, sí, pero eso no significa que apoye lo que hizo, ni mucho menos. Quiero dejar eso claro desde el principio, porque no tengo nada que ver con sus decisiones ni con lo que terminó pasando”.
“Muchas veces la gente habla después de que todo pasa, como si fuera obvio, como si las señales hubieran sido claras desde siempre. Pero la verdad es que, incluso cuando están ahí, no todos saben reconocerlas, y no todos están dispuestos a hacerlo”, agregó.
El joven puntualizó que “a veces ni la propia familia logra entender lo que está pasando. Pueden existir pruebas, pueden existir comportamientos que indiquen que algo no está bien, pero aun así, si no hay comprensión real, todo eso queda en nada”.
“No estoy defendiendo lo que hizo ni intentando cambiar la opinión de nadie. Solo estoy diciendo que las cosas no siempre son tan simples como parecen desde afuera. Hay historias detrás, hay procesos, hay heridas que nadie ve”, finalizó

Cuando pasan situaciones como estas, todo el mundo opina desde su propia vereda.
Hablar o intentar describir que es “Educar”, estamos hablando de algo consustancial a la persona humana y en la que son participes un conjunto de entes, sean la familia, el estado, la sociedad y autoridad politica; como de la estructura sicofisiològica que cada ser trae en sus genes y que se complementan con las conductas y “paradigmas” de la sociedad en la cual se està inserto.
Si bien es cierto es desgarrador y “abominable” lo conocido, las preguntas que surge y que debemos hacernos, son: ¿que sociedad hemos creado?, ¿en que sustentamos los principios de esta sociedad?, ¿realmente es este tipo de educacion, la cual transforma al individuo en persona humana?, ¿debemos formar personas que sòlo propendan a tener màs y no ser màs?, ¿como colectivo, nos preocupamos e interesa lo que ocurre con el otro o los otros?, ¿estamos dispuestos a fijar nuestra vista en el cosmo humano y no solo vernos nuestro propio ombligo?