El Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) decidió elevar el nivel de alerta técnica del volcán Láscar de verde a amarilla, tras detectar cambios evidentes en su actividad interna y externa. Según el Observatorio Volcánico de los Andes del Sur (OVDAS), durante febrero y los primeros días de marzo se registraron enjambres sísmicos y columnas de gases que superaron los 1.100 metros de altura, señales que sugieren la presencia de un cuerpo magmático en niveles superficiales del macizo.
Ante este nuevo escenario, SENAPRED estableció un perímetro de seguridad de 5 kilómetros alrededor del cráter activo, restringiendo de forma inmediata el acceso a la zona. La autoridad técnica advirtió que el estado actual del volcán permite la ocurrencia de explosiones menores que podrían no tener señales precursoras, generando peligros asociados a la emisión de piroclastos balísticos, cenizas y gases dentro de un radio de afectación directa de al menos 3 kilómetros.
Bajo este contexto, la Dirección Regional de SENAPRED instruyó al municipio de San Pedro de Atacama y a los organismos de emergencia a mantener una vigilancia visual permanente para complementar los análisis instrumentales. La declaración de alerta implica el alistamiento de recursos del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SINAPRED) y la aplicación del Plan Comunal de Emergencia, con el fin de actuar oportunamente ante un eventual agravamiento del proceso volcánico.
Finalmente, la Unidad Regional de Alerta Temprana mantendrá un monitoreo riguroso sobre los puntos críticos, evaluando constantemente las condiciones de riesgo para la población y turistas. Las autoridades hicieron un llamado enfático a respetar las restricciones de acceso al área del cráter y a mantenerse informados mediante los reportes técnicos oficiales, considerando que no se descarta que la dispersión de ceniza pueda alcanzar distancias mayores dependiendo de las condiciones climáticas.