La mixtura entre la herencia francesa y las raíces atacameñas ha dado vida a uno de los emprendimientos más innovadores de la Región de Antofagasta. Matthieu Massei llegó desde Francia para instalarse en San Pedro de Atacama junto a su esposa, Karin Ossandón, oriunda de la comuna. Juntos fundaron la destilería “Licores Don Mateo”, donde maceran frutos y hierbas endémicas como la pera de pascua, el chañar y la aromática rica-rica, logrando productos de una calidad que ya suma medallas de oro y plata en el International Wine and Spirits Competition de Londres 2025.
El sello distintivo de esta iniciativa es su compromiso con el medio ambiente. La destilería opera bajo un modelo de economía circular, utilizando botellas recuperadas directamente del punto limpio de la Municipalidad de San Pedro de Atacama para envasar sus licores. Este enfoque de “triple impacto” se extiende a su segunda marca, “Lickand’Or” (Oro del pueblo), una línea de confitería fina creada por Karin que utiliza los restos de las maceraciones de los licores para rellenar bombones de chocolate, evitando desperdicios y otorgando un sabor único a sus creaciones.
Gracias a este modelo de negocio, la pareja fue seleccionada como una de las ganadoras de AntofaEmprende 2025, iniciativa impulsada por Escondida | BHP y Fundación Minera Escondida. Este respaldo financiero y estratégico les permitirá escalar su producción, fortalecer su sistema de logística circular y abrir nuevos puntos de venta en todo el país. Actualmente, sus licores ya se encuentran en hoteles de lujo y tiendas especializadas de Santiago, como el reconocido Supermercado Diez.
Para este 2026, los desafíos de Don Mateo y Lickand’Or son ambiciosos: proyectan tener presencia en todas las capitales regionales de Chile, potenciar el enoturismo con visitas guiadas a su destilería en San Pedro y concretar sus primeras exportaciones a pequeña escala. Con el reconocimiento internacional bajo el brazo y una identidad profundamente ligada al territorio, este matrimonio demuestra que el desierto de Atacama no solo es un destino turístico, sino una fuente inagotable de innovación y sabores de clase mundial.