La Corte de Apelaciones de Antofagasta ratificó la condena en contra de la concesionaria Ruta del Loa S.A., ordenándole pagar una indemnización de $30 millones por daño moral a una conductora que resultó lesionada tras un accidente en la ruta B-25.
El siniestro ocurrió el 22 de septiembre de 2019, en un tramo donde se había generado un badén producto de filtraciones de agua y que, según se acreditó en el juicio, no contaba con señalización preventiva adecuada.
El tribunal confirmó lo resuelto previamente por el Primer Juzgado Civil de Antofagasta, concluyendo que la empresa incurrió en negligencia al no adoptar medidas oportunas para resguardar la seguridad de los usuarios, pese a tener conocimiento del desperfecto.
En su resolución, la Corte sostuvo que las sociedades concesionarias tienen el deber de asegurar condiciones normales y continuas de servicio, lo que implica eliminar riesgos que puedan afectar a quienes transitan por la vía.
Con esta decisión, queda firme la obligación de la empresa de compensar a la afectada por las lesiones sufridas a raíz del accidente.