La historia que enamoró a los antofagastinos

Más de 100 artistas estarán en escena uniendo por vez primera a la Orquesta Sinfónica, Ballet de Cámara CCA, Punahue y Cofua, dando vida a esta creación.

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Un viaje a los sentimientos más profundos de la pampa y las salitreras, el amor de una pareja de jóvenes que la ambición separa, una puesta en escena única y que será recordada por el público y el gran equipo humano que construyó este montaje, como una de las apuestas más ambiciosas y exitosas en la historia de la cultura antofagastina.

Signos de la Pampa: Una Historia de Amor en el Norte Grande, superó ampliamente las expectativas del público. Tal fue la aceptación de la comunidad que repletó el Teatro Municipal, en una creación que fusionó a más de 100 personas arriba del escenario y fuera de él.

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Para Jaime Pinto, aplaudido coreógrafo que estuvo a cargo del montaje, “fue sorprendente la respuesta del público, esta creación colectiva mostró el gran talento que poseen los artistas que participaron de esta obra y qué mejor con un teatro lleno que demuestra la gran labor arriba del escenario”.

Un trabajo compacto y de gran nivel, fortalecido de la mano de Jaime Pinto (Premio Altazor 2013), el escenógrafo Ricardo Yáñez (Teatro Municipal de Santiago), música original del grupo Punahue, la interpretación de la Orquesta Sinfónica, arreglos orquestales de Marko Santelices, creación teatral de Arlette Ibarra, el vestuario del artista visual Jorge Wittwer y la colaboración especial del Cofua, que se fusionaron de manera magistral en el desarrollo de este montaje.

A ello se sumó el cuerpo de baile que tuvo a sus tres protagonistas principales como Javier Candia (Juan),  Melissa Fuenzalida (Esperanza) y Salvatore Vecchiola (Enganchador/Diablo), además de 17 alumnas de la Escuela de Ballet de la CCA, junto a otros cuatro bailarines invitados, que llenaron de vida y danza, gracias a su interpretación a veces sencilla y muchas veces, profunda y poderosa, de una pieza de danza que presenta los años de sacrificio y dolor del pueblo del norte.

Además los asistentes se maravillaron por el trabajo de montaje, entre telas, dobles dimensiones, iluminación y creaciones de los artistas plásticos Luis Núñez y Juan Salva, que estuvieron al servicio de esta historia, a través de un escenario preparado para la ocasión.

Una propuesta que deja abierta una ventana de grandes producciones y que toma el aliciente que fue creada en Antofagasta por artistas y técnicos de la zona, reforzando la identidad regional, sobre todo en las nuevas generaciones a través del rescate del patrimonio presentado en un lenguaje artístico contemporáneo.

Este trabajo creado y producido por la Corporación Cultural de Antofagasta, que se enmarca en un proyecto financiado por el 2% de Cultura, entregado por el FNDR del Consejo Regional (Core) de Antofagasta. Patrocinan, la Ilustre Municipalidad de Antofagasta y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Además contó con la colaboración de la Universidad de Antofagasta, Compañía Teatral La Favorecedora, Museo Regional y Comunidad Gen.

 

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