Un hito fundamental para la infraestructura deportiva del norte chico se concretó tras la aprobación del contrato para ejecutar las obras de remodelación y modernización del Estadio Regional Calvo y Bascuñán. La iniciativa, que contó con el voto favorable de siete concejales y la oposición de Karina Guzmán y Camilo Kong, contempla una inversión cercana a los 3.376 millones de pesos financiada íntegramente con fondos provenientes del litio destinados a infraestructura pública. Los trabajos estarán a cargo de la empresa Sociedad Importadora y Exportadora Sports Tech y tendrán un plazo de ejecución de siete meses a partir de su inicio formal.
El proyecto de transformación contempla la instalación de una superficie de pasto sintético de máxima calidad que contará con doble certificación internacional otorgada por la FIFA y World Rugby. A esto se sumará la renovación integral de la pista de atletismo, la cual será adaptada bajo las estrictas normativas técnicas de World Athletics para equipararla a estándares como los del Estadio Nacional. Esta combinación de prestaciones situará al reducto de la avenida Angamos entre los recintos deportivos más avanzados y versátiles del país, abriendo la puerta a competencias de atletismo de alto nivel y a partidos internacionales de rugby.
El alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic, valoró la aprobación señalando que la comuna pasará a contar con uno de los estadios mejor equipados de Chile, comparando el futuro césped con el estándar del Claro Arena de Universidad Católica. La gran ventaja operativa del nuevo gramado sintético radicará en su capacidad de uso intensivo: a diferencia del pasto natural actual, que restringe la actividad a un solo encuentro cada dos semanas para evitar su deterioro, la nueva carpeta permitirá albergar múltiples disciplinas diarias, integrando de forma continua al fútbol infantil, juvenil, femenino, deporte amateur y eventos recreativos.
Esta modalidad de uso intensivo replica modelos de desarrollo deportivo aplicados con éxito en países como Noruega, donde el césped sintético de alta tecnología ha sido clave para potenciar la práctica masiva e intensiva del deporte. De esta forma, el emblemático Estadio Calvo y Bascuñán no solo garantizará condiciones de nivel profesional para las grandes competencias de fútbol y rugby, sino que multiplicará exponencialmente sus horas de uso semanales en beneficio directo de cientos de deportistas locales y organizaciones comunitarias de la Región de Antofagasta.