Cayó Van Rysselberghe

Pese a los intentos infructuosos de la UDI por mantenerla en el cargo, el peso de las denuncias y el grave costo político recibido por un gobierno en declive fueron razones de peso para que Piñera solicitara la renuncia.

 

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Luego de días de tensión máxima en la alianza, producto de las declaraciones de la niña mimada del gobierno, Jaqueline Van Rysselberghe, finalmente la gran presión en su contra generada por la ciudadanía, el quiebre entre los partidos oficialistas y la cercanía de la presentación de la acusación constitucional en su contra por parte de la Concertación y el PC, generaron que el Presidente de la República, Sebastián Piñera, pidiera la renuncia a la ahora ex-intendenta de la Región del Bío Bío.

Van Rysselberghe manifestó a la prensa que “esta decisión es una de las más difíciles que me ha tocado tomar en mi vida. Tanto como cuando acepté asumir la intendencia, teniendo que dejar la alcaldía que había conducido por más de 10 años ofreciendo todas mis capacidades para trabajar por la gente, sin pensar en los costos políticos que esto conllevaba”.

Una gestión Irregular

La renuncia de Van Rysselberghe se hacía cada día más cercana y era exigida incluso por sectores de Renovación Nacional. Esto, luego de la difusión por parte del senador Alejandro Navarro (MAS) de un video en el cual la intendenta aseguraba a un grupo de pobladores que había mentido al Presidente de la República para obtención de subsidios. A ello se sumó el hecho de que Van Rysselberghe colocó a cargo de la reconstrucción a un bailarín amigo suyo y además, la reciente incautación de 51 plantas de marihuana en el predio de propiedad de su esposo, hecho además autorizado por la propia ex-intendenta.