Legalización de las drogas y narcotráfico

He podido asistir hace unos días a la presentación del libro “ la solución”1 de la profesora de Derecho Penal de la Universidad Complutense de Madrid Araceli Manjón- Cabezas, que a su vez ha ejercido de Magistrada en la Audiencia Nacional y Directora de gabinete del plan nacional sobre drogas. Su exposición se ha centrado fundamentalmente en la defensa de la legalización de las drogas como única alternativa al narcotráfico. Al inicio de su presentación y como tópico de apertura en su libro, se ha citado el siguiente comentario “ la guerra contra las drogas ilegales mata más que su consumo. El tráfico de drogas provoca corrupción, inestabilidad política y violencia. Un negocio muy lucrativo que financia el crimen organizado tras 40 años de guerra, y constatando sus fracasos, es hora de afrontar la realidad: la única respuesta es la legalización”.

He optado en esta ocasión por reflexionar un poco en torno a este tema, extendiendo de antemano la disculpa por no contar con un conocimiento acabado desde el punto de vista médico y sociológico sobre el particular; pero la idea principalmente es colocar en  el debate un tema primordial  un tanto olvidado en nuestra ciudad.

Como primeros elementos de la exposición se ha enfatizado en los problemas y variables  que genera el sistema de prohibición actualmente imperante ( propio del siglo XX). Los más importantes beneficiarios en materia de drogas ilícitas sigue siendo el crimen organizado y el blanqueo de dinero; junto con los intereses económicos que influyen en las principales naciones de Centro América a través de la intromisión directa por parte de Estados Unidos, lo cual han generado y colaborado en la  profundización de  la crisis mundial y la economía especulativa.

Publicidad

El crimen organizado cuenta hoy en día con el mejor mercado existente, básicamente por dos razones: En primer término por lo rentable de la materia prima ( de bajo costo) y en segundo lugar, por la dependencia del consumidor que juega a favor del vendedor, desde la perspectiva de la teoría económica nos encontramos ante una demanda rígida ( es decir, no obstante subir el precio del producto, la demanda no disminuye). En la búsqueda por dar solución y control ha este escenario los estados han comenzado a generar una verdadera política de represión cuyas consecuencias son un costo elevado de vidas humanas y un déficit económico insostenible, que sólo ha patrocinado el mercado de las armas. ( ha sucedió con los llamados “ estados fallidos” como el caso de Guatemala).

Entre otras de las repercusiones directas que tienen el actual sistema de prohibición y que se suma a las consecuencias indicadas precedentemente es la marginalidad y el racismo, creando población y problemas demográficos exorbitantes, espacios en que indudablemente el tráfico lleva consigo el consumo de la mayoría de quienes habitan los mismos, siendo en la mayoría de los casos barrios aislados, determinando la condición de vida futura de muchos niños y niñas que han nacido en los mismo; el racismo y la discriminación han sostenido el perfil actual del tráfico de drogas y quienes sostienen e impulsan el mercado. A ello debemos sumar el problema de los llamados “ países de tránsito” como el caso de Chile, en donde junto al tráfico de drogas por las fronteras hay que agregar la precaria e inconstitucional regulación en torno a la inmigración.

Ante estas complicaciones en el ámbito sociológico, medico y jurídico, se ha planteado en las voces actuales la necesidad irremediable de la legalización, en la misma presentación la profesora Araceli Manjón- Cabeza, ha indicado que “ cualquier cosa que se encuentre en la marginalidad solo agrava la situación” , en este sentido, no podemos desconocer que esta discusión necesariamente se inclina en el ámbito político se ha reforzado en esa perspectiva que el principal desafío subyace en los país de América Latina, así lo ha indicado Ethan Nadelmann “El desafío político inmediato para los latinoamericanos es mantener su impulso frente a los esfuerzos vigorosos de EE.UU. —tras bastidores— de silenciar el debate, aunque haya dicho públicamente que está a favor de ello. El desafío más importante es darle sustento a sus propuestas de políticas alternativas. Los presidentes latinoamericanos saben que ningún país puede legalizar las drogas unilateralmente, que cualquier cambio significativo debe que ser multilateral, y que las grandes reformas necesarias al régimen prohibicionista tomarán varios años o incluso décadas.” 2

Frente a tal desafío en America Latina, los principales lideres y presidente de las respectivas naciones en el último tiempo han comprometido como primer paso abrir las puertas del debate para buscar la mejor solución al tráfico de drogas, incluso, si ello significa comenzar a debatir sobre la legalización ( como ya en muchos espacios académicos y también sociales se ha comenzado a realizar), las pregunta que surgen son ¿ la legalización es la única alternativa? , ¿ qué proceso se debe adoptar si acogemos tal vía? .

Por una parte podemos optar por un monopolio del Estado, por una responsabilidad de las farmacéuticas o simplemente como sucede actualmente que el tema siga en manos del narcotráfico, sin duda, la hoja de ruta antes esta nuevo proceso no es del todo claro, es un ámbito que se debe ir construyendo con el tiempo, pero más allá de ello, podemos sostener y como así se ha manifestado en la presentación realizada por la profesora, son requisitos indispensables para afrontar un posible proceso de legalización , en primer termino, un Estado democrático que permita fortalecer polacas públicas con objetivos claros, transparentes y establecido según proyecciones obtenidas en estudios previos, políticas que como primer enfoque deben tener la prevención ( ya que hablamos de legalización y no de promoción), como asimismo la educación para el consumo responsable, un tratamiento diferenciado según el tipo de droga y un aparato de reducción de daños con responsabilidad estatal ( mejor que seguir destinado el dinero a las armas y la represión).

Pero para ello se requiere un compromiso con el debate social, sobretodo para superar incluso expresiones de los medios de comunicación erradas a la luz de la ciencia médica como “ un país libre de drogas” ( ya que por estudios se ha establecido que el ser humano se inclina de una u otra manera a la adicción; en las sociedades siempre ha existido adicción) y “ muerte por sobredosis”, cuando en verdad la muerte de muchos hombres y mujeres no obedece a una elevación de las cantidades de drogas en el organismos, sino que simplemente a un envenenamiento, ya que las sustancias que circulan por el mercado ilícito provienen en su gran mayoría de mezclas, por tanto, muchos mueren incluso sin alcanzar a retirar la jeringa de sus brazos.

Por lo mismo, se ha indicado en el debate que la prohibición en un sistema globalizado como el actual es imposible seguir sosteniendo, en esta pequeña columna solo he realizado una reflexión en torno al lanzamiento de este interesante libro, del cual sin duda recomiendo su lectura, ( por la información histórica y la estadística entregada) dejo la discusión planteada en torno a las drogas, el mercado financiero, la legalización u otras vía para enfrentar el problema. Espero que este interesante debate no tarde en llegar a nuestra ciudad o mejor dicho no decline el mismo en estos tiempos, en donde nuevos horizontes sobre esta materia se avecinan en el mundo y principalmente en América Latina.

1. Manjón-Cabezas, Araceli, “ La solución” , Editorial debate, edición 2012, 318 páginas, Barcelona, España.

2.Nadelmann, Etahn “ El debate para legalizar las drogas alza vuelo en America Latina”, columna de opinión, en “ El mostrador”,  29 de Marzo del 2012.