“Ya sea con un maquillaje de payasito o de mimo se ayuda a motivar a los pequeños”: La nueva realidad de las educadoras y educadores de párvulo

Quienes se han enfrentado día a día con el desafío de enseñarle a niños y niñas pequeñas a través de una pantalla. Donde los problemas de conectividad, la falta de apoyo por parte de la familia, y el cerciorarse si estos realmente están aprendiendo son algunas de las problemáticas.

La emergencia sanitaria producto de Covid-19, trajo consigo un sinfín de desafíos para toda la población, que ha tenido que adaptarse a las nuevas modalidades y obstáculos que se van presentando día a día. De esto, saben muy bien las y los educadores de párvulo, quienes ha debido sortear los diversos problemas que aparecen producto de la crisis que nos afecta.

En el nuevo escenario, las y los educadores de párvulo tienen una de las tareas más difíciles al tener que enseñar a niños y niñas pequeñas a través de la pantalla. La educadora de párvulo Carolina Quezada, de Antofagasta, hace énfasis en este punto, indicando que “nos han instruido que el niño y niña aprende a través del tacto, la vista, el oído, etc. Los niños y niñas son muy concretos y literales ya que aún no tienen un pensamiento más crítico y abstracto”.  

Así mismo, según Carolina es poca la certeza que se tiene sobre si la niña o el niño está aprendiendo de forma significativa o no, agregando que “Otra de las dificultades se da al tratar de ayudar a los niños y niñas que, quizás no sienten la conexión entre el aprendizaje lúdico y significativo por medio de una pantalla”

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En esta línea, otra educadora que prefirió no revelar su identidad, señaló que uno de los principales problemas se da con el trabajo y apoyo de la familia al momento de enseñar ya que “En el contexto de nuestro país no siempre se permite que nuestros padres o familiares este acompañando al niño, si no hay un apoyo en la casa o el niño está solo, el trabajo que yo hago a distancia no sirve de mucho”. 

Los desafíos

Uno de los problemas que ha quedado en evidencia, durante este último año de pandemia, es que lamentablemente en Chile, no todos los niños y niñas de nuestro país, cuentan con las condiciones necesarias para poder estudiar en casa.

En redes sociales, se pueden apreciar historias de niños que suben a un cerro para tomar señal de internet, personas que deben turnarse para conectarse a sus clases o niños esperando que su padre llegue a casa del trabajo para usar su celular y estudiar.

A raíz de las problemáticas señaladas, Alisson Geraldo, educadora en Antofagasta, comenta que “no todos los párvulos pueden acceder a las tecnologías para continuar su proceso educativo”, lo que eventualmente tendría un fuerte impacto en la experiencia pedagógica del niño ya que “El nivel socio económico de la familia y las condiciones ambientales que le rodean juegan un papel importante”. Palabras a las que se suma Nicole Uribe, quien también es educadora en la ciudad y se enfrenta a los problemas de conectividad.

La labor continúa 

A pesar de estas problemáticas, son miles los y las educadoras de párvulo que se preocupan de enseñar a niños y niñas día a día, agotando todos los recursos disponibles en el contexto actual. “Ya sea con un maquillaje de payasito o de mimo se ayuda a motivar a los pequeños y las pequeñas” expresó Carolina Quezada que al igual que Alisson o Nicole no dejan de cumplir su rol para cambiar la educación y la sociedad en la primera infancia, pese a tener que adaptarse a una nueva realidad.