La impactante confesión de un aborto que tapó la boca a los “Pro Vida”

Candente se ha vuelto el debate en las redes sociales respecto a la despenalización del aborto terapéutico e Chile, uno de los seis países en todo el mundo que lo prohíbe en todos los casos.

Como una forma de respuesta a la manifestación de algunos políticos conservadores y un grupo jóvenes de los sectores más acomodados de la capital en contra del aborto, una joven publicó una carta en el grupo de Facebook #Confesiones UC”, que rápidamente se viralizó en las redes sociales.

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“Confesión #5328: Confieso que me violaron y quedé embarazada. Aborté.

No me gustó abortar, pero tampoco me gustó que me violaran. No quería tener que vivir 9 meses con en mi vientre un fruto de una violación. Menos sabiendo que a esa guagua iba a ser incapaz de quererla como se debe querer a un hijo, si en la cara veo a su padre.

También sé – sé porque averigüé – las políticas de adopción en Chile. ¿De verdad creen que hay miles de padres en listas de espera y que los niños que nacen y son dados en adopción de inmediato encuentran un hogar maravilloso y lleno de amor? Mentira. Ustedes no tienen idea a la vida de mierda a la que podría haber condenado a mi hijo.

Yo tenía 19 años y hoy trabajo, tengo 28. Y estoy embarazada de mi marido, y este es un hijo que va a recibir muchísimo amor, el amor que no le pude dar a ese hijo que también era una pequeña parte de mí, y el amor que este hijo merece.

Pude abortar porque mi familia me apañó y podíamos pagarlo. Supimos rápidamente a dónde ir, cómo iba a ser. No pasa un día sin que me acuerde, es traumático, nadie lo va a elegir como método anticonceptivo usual, no sean imbéciles. Es terrible, sí, y una se quiere morir.

Pero la elección fue mía y la volvería a tomar. Y espero que esta ley se apruebe, para que no sea la plata lo determinante.

No se mientan, ustedes no son ProVida; yo me siento mucho más provida. La calidad de vida me parece más importante que la vida como fenómeno bioquímico, como células, como una mórula. Hay límites, yo creo que 3 meses es adecuado. No se mientan, yo no soy ProMuerte. Yo soy ProMujer.”