Las irregularidades detrás del Fondo de Medios en la región de Antofagasta

Concurso administrado por la Seremi de Gobierno tuvo entre sus ganadores a un sitio web "fantasma" que recibió $1.500.000 pesos, algunos ganadores se repiten año tras año, o bien corresponden a sucursales de grandes cadenas nacionales. Mientras tanto, medios regionales, en especial digitales, que lideran la audiencia y el reconocimiento de la ciudadanía quedaron fuera.

La Seremi de Gobierno, Stefania Carvajal Tabilo.
La legendaria portada del diario Fortin Mapocho.
La legendaria portada del diario Fortin Mapocho.

Corrió solo y salió segundo“. Así tituló el extinto diario “Fortín Mapocho”, la derrota de Augusto Pinochet en el plebiscito del año 1988, transformándose en uno de los titulares más recordados y celebrados en la historia de la prensa chilena.

Años más tarde, sin embargo, la ausencia de una política de Estado para promover la pluralidad de medios de prensa en el país llevó a que el mencionado medio desapareciera, a pesar de su legado y alta popularidad, tal como sucedió con otras publicaciones como Análisis, Cauce o La Época.
27 años después de estos acontecimientos muy poco ha cambiado en materia de medios escritos en el país. Dos empresas concentran casi la totalidad de los avisos y campañas publicitarias del Estado, condenando a la desaparición a las nuevas iniciativas periodísticas y todo medio de comunicación que por su línea editorial, no sea del gusto de la elite política y empresarial.

En reunión con el Colegio de Periodistas, La Presidenta de la República ha reconocido públicamente la necesidad de diversificar los medios de comunicación y así permitir una mayor pluralidad de voces, en atención a que actualmente la mayor parte de los medios escritos se oponen tajantemente a los cambios que la ciudadanía demanda.

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Lamentablemente esa declaración de voluntades no se refleja a nivel regional, al punto que no se ha tomado medida alguna en aras de modificar el panorama actual de la prensa escrita en la región de Antofagasta, donde una sola empresa concentra la totalidad del avisaje del Estado, embolsando alrededor de dos millones de dólares anuales, si calculamos un proporcional de los 60 millones de dólares que se invierten anualmente a nivel nacional por parte del Estado en avisaje y publicidad.

FONDO DE MEDIOS

La Seremi de Gobierno, Stefania Carvajal Tabilo.
La Seremi de Gobierno, Stefania Carvajal Tabilo.

La única opción de apoyo estatal que resta por lo tanto a los medios de comunicación regionales que no son contemplados en el avisaje y la publicidad del Estado, como es el caso de El Diario de Antofagasta, es postular un proyecto al Fondo de Medios de Comunicación Social, instancia que a nivel regional es administrada por la Seremi de Gobierno y que no ha estado exenta de polémica y críticas, considerando que su aporte total a los medios resulta meramente simbólico si se tiene en cuenta que a nivel regional entregó 61 millones de pesos, lo que equivale a menos del 5% de lo que gasta en publicidad el Estado pagando avisos en una sola empresa, que además pertenece a un consorcio nacional.

Asimismo y a en contraposición al avance de la prensa digital a nivel mundial, durante el presente año este fondo redujo en un 40% el aporte a los medios de comunicación digitales, a la vez que se incrementaron las exigencias que debían cumplir, situación que llevó a que algunos portales online de la región decidieran no postular, como el caso de Timeline.cl.

Esta mayor exigencia de requisitos, sin embargo, no impidió que un sitio web inexistente resultara seleccionado y recibiera $1.500.000 pesos correspondientes al último Fondo de Medios (Revisar ganadores), situación irregular que involucra uso de recursos públicos y que no ha sido aclarada aún por parte de la Seremi de Gobierno, Stefanía Carvajal (DC).

Así lucía antes y después del concurso el sitio web ganador.
Así lucía antes y después del concurso el sitio web ganador.

Se trata del medio www.obturismo.cl, sitio en línea que no es un portal de noticias y que además corresponde a un dominio en internet que ni siquiera se encuentra inscrito en NIC Chile, organización encargada de administrar el registro de nombres de dominio .CL

Lo anterior, a pesar de que las bases indicaban claramente como requisito excluyente para todo medio digital postulante el demostrar una actualización de contenidos de al menos cuatro veces a la semana y presentar factura con el registro del sitio web en NIC Chile.

Paralelamente, así como algunos medios optaron por no concursar, otros como el caso de El Diario Antofagasta, no fueron considerados admisibles debido a “no acreditar actualización periódica”, a pesar de presentar la documentación correspondiente, cumplir los requisitos que exige la Ley de Prensa (19.733) e incluso presentar en su postulación como prueba de circulación y actualización diaria un informe de lectoría emitido por Google Analytics (estándar de la industria a nivel internacional) que acredita el liderazgo en audiencia que posee este medio entre los medios digitales de Antofagasta; característica básica de todo medio de comunicación que no fue considerada por el encargado de admisibilidad del Fondo de Medios, José Jaña.

Este doble criterio a la hora de evaluar proyectos pone de inmediato en tela de juicio la rigurosidad de esta herramienta para cumplir su objetivo de “apoyar a los medios regionales y locales, entendiendo que su tarea comunicacional es un aporte a la democracia y al pluralismo de la sociedad“, como dice la reseña del fondo en su página web, ya que en la práctica puede verse sometida a decisiones arbitrarias ya sea por desconocimiento técnico o por criterios políticos.

Más aún considerando que claramente se omitió ya sea por desconocimiento o deliberadamente, el nivel de audiencia y la actualización de contenidos en los medios como factor a considerar, lo que tiene como consecuencia directa el riesgo de que puedan resultar ganadores proyectos que cumplan con “el papeleo” pero no posean mayor alcance, impacto social o que no funcionen efectivamente como medios de comunicación, que se repitan los mismos ganadores año tras año (como efectivamente ocurre al revisar el listado de ganadores de años anteriores), que grandes cadenas nacionales postulen con sus sucursales regionales contraviniendo la idea original del concurso e incluso que algunos privados puedan crear sitios web “de papel” diferentes en cada región para adjudicarse varios fondos en un mismo llamado a concurso, tal como se puede confirmar al cruzar la información de los diferentes listados de ganadores por región.

Todo lo anterior, mientras que varios de los medios locales y regionales que ejercen un genuino ejercicio diario de su función como medios de comunicación social, siendo reconocidos con la preferencia y lectoría diaria de miles de ciudadanos, quedan excluídos.

En atención de lo anterior y el debido resguardo de la probidad a la hora de adjudicar fondos públicos, resultaría tranquilizador un pronunciamiento de las autoridades responsables y funcionarios involucrados aclarando estas irregularidades (o en su defecto la Contraloría General de la República), a la vez que resulta fundamental que todo ciudadano y funcionario público comprometido con la libertad de prensa, exija que al menos los recursos del Estado, que pertenecen a todos los chilenos, se inviertan en forma democrática, transparente y descentralizada para permitir que exista mayor diversidad de medios escritos, televisivos, radiales y digitales, característica fundamental de toda democracia.