
No solo se acabaron los viajes gratuitos entre Antofagasta y Mejillones, sino que además, las tan prometidas mejoras parecen llegar a cuentagotas. Quienes lo comprobaron con sus propios ojos, fueron estos automovilistas que debieron soportar un kilométrico taco, al no estar abiertas todas las plazas de peaje.
La indignación de los automovilistas no se hizo esperar, en una situación que trajo a la memoria el episodio en que se produjo un colapso vial en Santiago, luego que el entonces Ministro de Obras Públicas se negara a ordenar a la concesionaria levantar las barreras.