En el marco del Plan de Fortalecimiento Fronterizo de la Macrozona Norte, se ha iniciado la implementación de avanzada tecnología de vigilancia aérea en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. La iniciativa incorpora sistemas aéreos no tripulados (RPA) de mediano alcance, destacando el modelo DeltaQuad Evo Enterprise. Este equipo de ala fija posee capacidad de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), lo que le permite operar en entornos geográficos de alta complejidad y grandes altitudes, manteniendo una autonomía de hasta 4,5 horas de vuelo continuo y un alcance de transmisión de 30 kilómetros.
La operación de estos sistemas estará bajo la conducción de las Jefaturas de Área Fronteriza y será ejecutada por personal especializado de la Fuerza Aérea de Chile (FACH). Gracias a la integración de sensores de alta resolución y sistemas LiDAR, estos drones optimizarán las labores de vigilancia en sectores de difícil acceso, mejorando significativamente la detección temprana de actividades ilícitas. El financiamiento, proveniente del Ministerio del Interior, fue canalizado a través de la Delegación Presidencial de Tarapacá bajo una lógica de coordinación interinstitucional para toda la Macrozona Norte.
El General Rodrigo Marchessi, Comandante del Comando Conjunto Norte (CCN), destacó que esta tecnología representa un avance sustancial en la respuesta coordinada del Estado en la frontera, permitiendo unificar criterios operativos entre las distintas regiones. Por su parte, el Comisionado Presidencial Alberto Soto Valenzuela enfatizó que esta incorporación es parte de una estrategia integral que cumple con el eje de Control del Movimiento Transfronterizo. El plan también contempla el mejoramiento de la gestión fronteriza y el reforzamiento legislativo, avanzando según lo programado para aumentar la seguridad en el territorio nacional.
Finalmente, esta implementación se enmarca en el proyecto SIFRON (Sistema Integrado de Frontera), que busca modernizar las herramientas contra delitos como el narcotráfico, el contrabando y el tráfico de personas. La articulación interagencial entre las Fuerzas Armadas y las policías asegura una presencia del Estado más eficiente y adaptada a los desafíos actuales. Con este despliegue, la zona norte del país se dota de herramientas de estándar internacional para garantizar un control más riguroso y una detección oportuna ante cualquier amenaza en la línea de frontera.