Con un consolidado modelo de excelencia operacional que combina competitividad, innovación, sustentabilidad y un fuerte compromiso con las personas, Minera Antucoya, ubicada a 75 kilómetros de María Elena, celebra su noveno aniversario.
La compañía, que durante el 2025 produjo 81.200 toneladas de cobre, transformó los desafíos de un yacimiento de bajas leyes en oportunidades impulsando una serie de iniciativas integradas en su hoja de ruta 2026. El uso de analítica avanzada en los procesos productivos, el Sistema de Gestión Energético, proyectos de economía circular y eficiencia han aportado en la mejora de costos y sustentabilidad que le permitieron alcanzar una madurez operativa y proyectarse hacia los próximos 20 años.
Nuevas tecnologías y procesos que se suman a la contribución de sus trabajadoras y trabajadores, que en un 44% son de la Región de Antofagasta y un 21% corresponde a mujeres, permiten que la operación avance a su primera década cada vez más preparada para enfrentar los desafíos de la industria del futuro.
“Gracias al esfuerzo y trabajo de nuestras trabajadoras y trabajadores, hacemos minería con propósito y un fuerte compromiso con nuestra región. Impulsando el talento local, la diversidad y la promoviendo ambientes colaborativos, aportamos al progreso de las comunidades con las que convivimos en el territorio”, destacó su gerente general, Ivo Fadic.
Nuevos mercados, innovación y sustentabilidad
Durante el último año, la operación reafirmó su liderazgo en la minería de óxidos al alcanzar uno de sus hitos más relevantes: certificar la calidad de sus cátodos de cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) y en la Bolsa de Nueva York (COMEX). El reconocimiento acredita una pureza superior al 99,9935% y hace posible comercializar su producción en los mercados de metales más importantes del mundo.
Entre sus avances destacan también nuevas soluciones para fortalecer la seguridad y la eficiencia operacional. Una de ellas es la implementación de un sistema de control de polvo en la planta de chancado, capaz de reducir en un 40% las emisiones de material particulado y de esa forma mejorar la calidad del aire para las y los trabajadores.
Junto a ello, alcanzó un 89% de recirculación de agua y reaseguró el sello internacional The Copper Mark, validando el cumplimiento de exigentes estándares ambientales, sociales y de gobernanza. De esta manera, reafirma su compromiso con una producción responsable y alineada con las mejores prácticas de la industria minera mundial.
Para operar, Antucoya lo hace con energía eléctrica proveniente de fuentes 100% renovables y utilizando agua de mar sin desalar en la totalidad de sus procesos. Además, impulsa proyectos de economía circular para la gestión sustentable de residuos.
Centenario de María Elena
Como parte de su compromiso con el territorio, una nueva versión del Programa de Aprendices Relevos incorporó a nuevos vecinos y vecinas para formarse como operadores de equipos mineros, promoviendo la empleabilidad local y la conciliación entre la vida laboral y familiar. Asimismo, más de un centenar de trabajadoras participaron en el Segundo Encuentro de Mujeres de Empresas Colaboradoras, instancia para fortalecer redes, liderazgo y prácticas que contribuyen con ambientes laborales más inclusivos.
En el camino hacia el centenario de María Elena, la sexta edición de su programa participativo Diálogos Para el Desarrollo permitió renovar tres espacios para la cultura, el deporte y la recreación. En educación, destacan el programa Matemáticas en Movimiento en la Escuela Arturo Pérez Canto; el desarrollo del programa ELEVA en el Liceo Técnico Profesional- Científico Humanista (TP-CH) y el primer preuniversitario de la comuna, que beneficiará a 36 jóvenes, fruto de una alianza público-privada junto a la Universidad Católica del Norte (UCN) y el municipio local.
Este último presentó en la reciente edición de Exponor su Agenda Colaborativa, en la que Minera Antucoya es una de las compañías que firmaron su compromiso para fortalecer el trabajo conjunto y avanzar en una visión compartida de desarrollo sostenible. En los próximos años, la iniciativa tendrá como ejes comunidad, salud, seguridad y energía, para mejorar la calidad de vida de sus vecinas y vecinos.