Con un llamado estricto a la tolerancia cero frente al ingreso y transporte ilegal de productos agropecuarios, el Director Nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Domingo Rojas Philippi, dio a conocer la implementación del Plan de Controles Carreteros Coordinados en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama. Esta estrategia interregional y conjunta con Carabineros de Chile ya ha permitido fiscalizar más de 23 mil vehículos y decomisar más de tres toneladas de productos silvoagropecuarios sin acreditación de origen legal desde el pasado 25 de septiembre.
La iniciativa se articula directamente con el nuevo Plan Estratégico de Mosca de la Fruta (Ceratitis capitata), una plaga de la cual el país se declara libre pero que actualmente mantiene 49 brotes activos en proceso de erradicación desde Arica hasta la Metropolitana. Solo durante 2025, el SAG detectó larvas de este insecto en 12 intercepciones ilegales y cuatro detecciones de moscas del género Anastrepha, recordando las autoridades que un solo fruto infestado basta para originar nuevos focos de contagio.
El Director Nacional del SAG enfatizó que el patrimonio fito y zoosanitario chileno constituye un activo estratégico y un sello reconocido mundialmente que ha costado décadas construir. Por esta razón, los controles carreteros se programan de manera aleatoria, sin aviso previo, de día y de noche, basándose en un riguroso análisis de riesgo e inteligencia sanitaria para interrumpir las redes de distribución ilícita y proteger la agricultura nacional y las exportaciones.
Por su parte, el director regional del SAG de Antofagasta, Cristian Poblete Palma, destacó que la zona se encuentra reforzando fuertemente la fiscalización en puntos estratégicos de alta circulación de carga y pasajeros. Entre los principales productos interceptados sin trazabilidad ni certificación sanitaria destacan pimentones, ají amarillo, tomates, mandarinas, papas, charqui y queso fresco, los cuales circulan sin cumplir las exigencias normativas del país.
Más allá de los daños a la producción agrícola y ganadera, el ingreso clandestino representa un grave peligro para la salud de las personas. Informes analíticos del SAG a productos decomisados revelaron la presencia de plaguicidas no autorizados o con concentraciones que superan los límites permitidos, tales como carbofurano en papas y monocrotofos en uvas, ambos estrictamente prohibidos en el territorio nacional.
Finalmente, las autoridades recalcaron que las fiscalizaciones se mantendrán de forma permanente en las rutas estratégicas del norte para evitar que estas mercancías de riesgo lleguen a ferias y centros de abastecimiento. Asimismo, se hizo un llamado urgente a la ciudadanía a preferir siempre el comercio establecido, denunciar la venta ilegal y comprender que los alimentos de origen desconocido no brindan ninguna garantía sanitaria, además de generar una competencia desleal para los productores formales.