Nueva tecnología permite reducir el arsénico en concentrados de cobre

Este avance que implica un paso enorme para la disminución de la contaminación generada por la industria minera en el proceso de fundició, fue desarrollada por científicos de la Universidad Católica del Norte.

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Más del 90% del arsénico contenido en muestras de concentrado de cobre logró eliminar un equipo científico de la Universidad Católica del Norte (UCN) que trabaja en el desarrollo de nuevas tecnologías para favorecer una minería amigable y menos contaminante hacia el medio ambiente.

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El grupo de investigadores, que dirige el Dr. Gerardo Fuentes, académico del Departamento de Ingeniería de Metalurgia y Minas de la UCN, dio pasos decisivos en pruebas experimentales que tuvieron como meta avanzar en “soluciones verdes” que favorezcan la sustentabilidad de la principal industria productiva del país y de la Región de Antofagasta en particular.

La idea fue eliminar el arsénico en el tratamiento de concentrado de cobre antes de que este material entrara a su fase de fundición. De esta manera, fue posible reducir en forma considerable los componentes nocivos de los gases que son generados en este proceso y que son lanzados a la atmósfera.

Esta labor tomó 3 años de trabajo teórico y práctico en laboratorio, logrando obtener resultados más que satisfactorios, en una iniciativa financiada a través de un proyecto Innova Corfo que involucró 90 millones de pesos, y que sumó recursos adicionales aportados por las mineras Doña Inés de Collahuasi y Xstrata Lomas Bayas.

PROCESO

“Se toma el concentrado y es sometido a un tratamiento en autoclave, donde es eliminado el arsénico y otros elementos nocivos a través de una reacción hidrotermal”, explicó el Dr. Fuentes, quien agregó que los detalles de este proceso están cuidadosamente protegidos y cuentan con la confidencialidad necesaria para asegurar una comercialización efectiva de la invención.

Tras los alentadores resultados a nivel experimental, el desafío futuro es aplicar este conocimiento a nivel industrial y en grandes cantidades de material.

El investigador indica que si bien el tratamiento en autoclave es conocido y utilizado en países industrializados como Australia, Canadá y Estados Unidos, entre otros países, el procesos desarrollado en Chile muestra una serie de particularidades que lo hacen distinto y aplicable a la realidad del territorio nacional. “Es algo que no se ha hecho nunca y que esperamos tenga un gran impacto. Nadie se ha dedicado a purificar concentrados con este método, pero es algo que se necesita en la región”, sostuvo el investigador, quien añadió que en la actualidad está en marcha el trabajo para lograr patentar este desarrollo.

Sobre los costos que implicaría implementar el sistema en la industria minera, sostuvo que este es un tema que dependería de múltiples factores, como los niveles de arsénico y la estructura mineralógica de los concentrados, entre otras variables de tipo técnico operacional.

A lo anterior, sumó la voluntad de las empresas por invertir en este tipo de tecnología y así romper con la inercia que, a su juicio, aún existe frente a la innovación en Chile, “donde cuesta mucho hacer cosas distintas”, argumentó.

IMPACTO

La aplicación de este tipo de tecnología tendría un efecto directo en la salud y la calidad de vida de la población, ya que se eliminaría o se reduciría en forma considerable una fuente importante de contaminación. Sobre el particular, el Dr. Fuentes recordó que la Región de Antofagasta es una de las zonas donde la cantidad de arsénico presente en el ambiente es alta.

Remitiéndose a la historia, recordó que las fundiciones de Chuquicamata comenzaron a expulsar a la atmósfera anhídrido sulfuroso, con muchos otros elementos, hace más de 100 años. A lo anterior, se suma la cantidad de arsénico presente en las aguas y en los suelos de estos territorios.

“Desde la perspectiva de la salud, hay que reconocer que la Región de Antofagasta tiene la más alta tasa de enfermos de cáncer a la vejiga y al pulmón, posiblemente debido a la contaminación por arsénico”, acotó.

Otro grupo beneficiado serían los pequeños mineros y pirquineros de la zona, quienes viven de la recolección de minerales y que venden su producción a la Empresa Nacional de Minería (Enami), la que muchas veces no compra la producción de estos trabajadores por la alta concentración de arsénico o los castiga en el precio final.

“Si se aplicara este proceso y Enami contara con nuestro procedimiento para tratar los minerales que contienen arsénico, se beneficiaría a una gran masa de pequeños y medianos mineros”, sostuvo el investigador.

EQUIPO DE INVESTIGACIÓN

En la continuación del proyecto, el Dr. Fuentes cuenta con la colaboración de los investigadores de los departamentos de Ingeniería Metalúrgica y Minas, de Ingeniería Química y de Ciencias Geológicas. Además, resaltó la colaboración de ingenieros de las empresas involucradas en la iniciativa, del Centro de Investigación Tecnológica del Agua en el Desierto de la UCN (Ceitsaza), y de estudiantes de pregrado y postgrado de la Universidad Católica del Norte que trabajan en sus tesis en torno al tema. “La idea es seguir avanzando en esta línea a través de nuevos proyectos. La investigación no se termina nunca en minería. Siempre hay nuevos desarrollos y líneas que van apareciendo y que hay que ir solucionando”, indicó el Dr. Fuentes.

En este contexto, agregó que sería beneficioso el apoyo de las empresas del sector que tienen esta problemática y que contarían con la posibilidad de alcanzar los estándares ambientales en emisiones de arsénico a través de la evaluación a escala piloto. Luego podrán transferir esta tecnología, beneficiándose económicamente y asegurando el control de las emisiones de arsénico a la atmósfera.

Vía Comunicaciones UCN