Dos años sin soluciones a las emanaciones de gases tóxicos en Antofagasta

Por cerca de dos años los vecinos y vecinas del sector del Liceo Industrial, en Antofagasta, han protestado contra la evidente emanación de gases tóxicos, que además afecta a funcionarios y pacientes del CESFAM, personal y niños del Jardín Caracolitos, y a cerca de cinco mil pobladores de las distintas juntas que colindan con el establecimiento educacional.

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Un problema de nunca acabar es el que viven los estudiantes del Liceo Industrial y vecinos del sector por las molestias que provocan los malos olores provenientes de la empresa Sembcorp, que tiene adjudicado el servicio de manejo de residuos de la Empresa Concesionaria de Servicios Sanitarios de Antofagasta (ECOSSAN), por un período determinado de años.

Durante el viernes se reunieron en masa, superando las mil personas, entre estudiantes, apoderados, vecinos y dirigentes, para marchar hasta la Intendencia Regional donde presentaron sus demandas en busca de soluciones.

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Maribel Méndez, presidenta de Coordinadora Norte, señaló que desde hace tiempo los vecinos del sector “han manifestado la problemática que viven ellos, los niños, la gente que trabaja en el CESFAM, y las personas y niños que están en el Jardín Caracolitos, que tiene mucha data y que aún no se ha solucionado”.

AIRE FÉTIDO

En medio de la entrevista el aire arroja un olor fétido y repelente, que obliga a usar mascarilla y que da cuenta del terrible flagelo al que se deben enfrentar todas las personas que estudian, trabajan o simplemente transitan por el sector.

La dirigenta de la Coordinadora, que agrupa a diversas organizaciones sociales y juntas de vecinos del sector centro norte de Antofagasta, agregó que, por ello, “no es posible que los niños de nuestra ciudad no tengan asegurado su derecho a la educación y a la salud”, señalando que “se ha jugado con la vida de los niños y de los pobladores de este sector, y necesitamos soluciones concretas. Por eso el llamado de atención del día de hoy”.

Méndez añadió que “hemos encontrado en las autoridades un desconocimiento, una desinformación y una irresponsabilidad con respecto al tema, poco menos que diciendo que por ‘capear’ clases los niños se hacían los enfermos, porque ésa fue la palabra que utilizar por ellos. Y vemos que el Colegio Médico avala lo que dicen los chiquillos. Ellos están inhalando ácido sulfhídrico, porque eso es lo que emana de la empresa”.

Por su parte Rogelia Contreras, presidenta de los apoderados del Liceo y vocera del movimiento, explicó que “al final la seremi atendió a un vocero del Liceo Industrial, un dirigente de Manuel Rodríguez y a la señora Amparo, de Salvemos Nuestra Ciudad, que se formó por los apoderados que no daban más con esta situación”.

Contreras dijo al respecto que se les entregó “la misma dipirona de todos los días: que están haciendo todo lo posible. Le echan la culpa a la empresa, pero el tema es que no van a la fuente del origen de todas las emanaciones”.

Esto, porque sólo el 75% de los olores provienen de Sembcorp. El resto es un misterio, aunque los vecinos plantean la teoría de que son residuos que podría haber estado en el ambiente por cuarenta años, desde que comenzaron a tratar los residuos en el sector.

Por eso Contreras hizo un llamado a monitorear la situación y realizar estudios serios y concretos, que indiquen cuáles son las fuentes de origen de la emanación de gases y la data.

La pega se hizo mal de un principio”, dice, ”y vamos a tener el hospital más moderno, para que la gente se trate por los mismos gases, porque el hospital llegó y se construyó, pero nunca se hizo un estudio de gases”.

En el marco de un programa de televisión de opinión, varios vecinos llamaron comentando muchas cosas del pasado que dan cuenta la larga historia que tienen los malos olores en la zona. Incluso se recibieron llamados de trabajadores de Petricio y Komatsu, dando cuenta de lo insostenible de la situación.

Contreras dijo además que “el discurso de la seremi es el mismo de hace dos años. Nosotros necesitamos una planta urgente ya. Se trata de un tema sanitario. Y que se investigue el tema de los gases. Estoy segura que no es solamente ECONSSA, sino que otras empresas más las involucradas”.

Si esa empresa es del estado”, señala, “por qué no se invierte en una instalación que no contamine. En Paris hay una planta cerca de la torre Eiffel que no contamina. En Perú hay una planta espectacular donde no se dan este tipo de problemas. Allá hay una preocupación. Aquí, al parecer, no. Encima en la boleta nos cobran hasta por el agua servida. Nosotros mismos estamos pagando todo”.

Hubo una planta de ácido y amoníaco, estuvo la empresa Gordon también y el Gobierno no hace nada para remediar esto”, declara con impotencia la dirigenta. “Nosotros somos la gallina de huevos de oro para Santiago, pero para invertir en solucionar un tema de salud de las personas, no hay voluntad”, agrega tajante.

POTENCIALMENTE MORTAL

El daño del ácido sulfhídrico es mortal y sólo el año pasado, en varias ocasiones, estudiantes del Liceo debieron ser llevados en ambulancia al hospital por los daños causados por inhalar estas emanaciones.

La seremi no está para ese cargo”, sostuvo Contreras. “Tiene que ser una persona experta porque ella tiene la facultad para cerrar la empresa y no lo hace. Llevan 83 inspecciones, pero exámenes para analizar la situación, para zanjar el tema, no existen”, arguye.

En efecto, en junio del año pasado la empresa había sido multada tras las inspecciones realizadas por la seremi de Salud por un monto superior a los 27 millones de pesos y, además, la estatal del agua ya había exigido a Sembcorp crear los mecanismos para mitigar los impactos de la emanación de gases tóxicos.

Sin embargo el problema continúa y, cada vez, son más las personas, sobre todo niños, que padecen con esta contaminación silenciosa e invisible, que poco a poco está hirviendo como olla a presión, colmando la paciencia de los vecinos que ya se hartaron de vivir en un medioambiente contaminado, sin saber cuál es el daño que podría provocar la toxicidad en sus organismos.