¿Cómo evalúa la gestión del actual gobierno?

El Gobierno está pasando por un mal momento. Yo siento además en la calle, me lo comenta la gente, los taxistas… que están todos inquietos por la situación económica del país y creo que con eso habrá mucha tensión. Nadie está esperando que el presidente salga a decir las mismas cosas de siempre. Él se comprometió con el país a crecer a un 4% o más y las expectativas se han visto reducidas durante el año.

¿Cómo aprecia la situación económica de la región en materia de desempleo?

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Nuestra región es la que más desempleo tiene. Si bien el Intendente en su cuenta pública dio a conocer la cantidad de empleos que se han creado, no habló sobre la cantidad de empleos que se han destruido y tampoco se han referido a una política que esté pensada en una reactivación de esos empleos.

La situación no mejorará solucionándoles los problemas a los grandes empresarios, porque las políticas que hemos visto en el último tiempo benefician a estos grandes empresarios y son precisamente ellos, quienes están suprimiendo puestos de trabajo. Entonces no existe ninguna confianza de que vaya a ver más creación de empleos o a un nivel que pueda compensar la destrucción de estos.

¿Cuál es la evaluación que hace de la gestión del Intendente, referida principalmente al crecimiento económico y al empleo?

Yo siento que, de un tiempo a esta parte, este intendente y los anteriores, se han puesto más centralistas y todo lo preguntan a Santiago y se defiende la posición de Santiago. Estamos acostumbrados a que todos los años se cumplan los compromisos de construir cosas, de gastarse el FNDR, pero todos sabemos que mientras no haya buenos proyectos no podremos avanzar.

En ese contexto yo destacaría de forma negativa la gestión del Intendente, respecto a que no ha habido una generación en la cartera de proyectos, que piense en Antofagasta como región en 10 a 20 años más.

A mí me duele ver que todavía se están concretando proyectos que partieron en mi época de Intendente, o sea, cómo no se ha generado una cartera de proyectos grandes, tenemos cosas que hacer.

Nos podría contar un poco sobre su rol en el Partido Radical, ha avanzado en su posicionamiento y ahora es vicepresidenta ¿qué nos puede contar sobre eso?

Este es un tema novedoso, porque el Partido Radical nunca había llevado candidatas a un cargo en la directiva general, ni siquiera había candidatas, nunca hubo, todos eran hombres y solamente había una candidatura que era a la vicepresidencia de la mujer. Entonces decidimos entre las mujeres radicales, que íbamos a postular, aunque fuese en lista separadas, con la intención de concursar no solo a la vicepresidencia de la mujer, sino también para un cargo en la mesa directiva.

Mucha gente quería que yo fuera de candidata a la presidencia del partido, pero la verdad es que para un parlamentario (es mi pensamiento) es difícil hacer dos tareas tan grandes al mismo tiempo, si uno realmente quiere cumplir y hacerlo bien. Por lo tanto, no quise postular ni a la primera vicepresidencia ni a la presidencia, yo creo que la segunda vicepresidencia está bien para empezar con una mujer en la directiva y además quiero destacar, que tenemos una excelente vicepresidenta de la mujer y que juntas somos un buen complemento.

¿Qué opina sobre la apertura de la nueva termoeléctrica en Mejillones?

Esa es una Termoeléctrica que alcanzó a ser aprobada antes de que se hablará de descarbonización, y es por eso que se ejecutó, si hubiese sido un par de años después probablemente ya nadie estaría hablando de termoeléctrica y respecto a eso, las declaraciones gubernamentales apuntan que ya nunca más se autorizará la apertura de una planta de este tipo.

Por lo demás, hoy en día está saliendo más caro producir energía eléctrica con termoeléctrica que con otros medios, entonces hay que tomarlo como que es la última y entender también que como es la última es la más moderna y que se le exigieron todos los equipamientos necesarios como para pensar que lo van a hacer bien y no van a contaminar como lo hacían antes.

Sin embargo, este es un tema en el que todos debemos estar vigilantes. Ellos están partiendo y, por lo tanto, hay que esperar a que funcionen unos meses para pedirle a la Superintendencia de Medioambiente que los fiscalice. Hoy no sacamos nada con reclamar, primero hay que esperar que funcione un tiempo, para luego ver si efectivamente están cumpliendo con la calificación ambiental.

Usted ha apoyado el proyecto de tranvía en la Región ¿en qué estado se encuentra este tema?

Para mi este es un tema desde que era Alcaldesa, y surgió porque ya entonces veíamos que estábamos teniendo incipientes problemas de congestión vehicular, pero a eso si uno le agregaba una observación somera de la ciudad, tú te dabas cuenta que había un desarrollo inmobiliario importante tanto en el sector sur como también en el norte.

En ese tiempo sabíamos también que más del 60% de la población vivía en un 30% de la superficie del terreno de la ciudad, que era el sector centro alto – norte.  Los estudios de origen-destino de los diferentes medios de movilización, apuntaban que el 80% partían en el sector norte o atravesaban el centro de la ciudad y allí se mostraba que, en esa época, en hora pico se movían 9 mil personas por hora en ese sector.

Obvio había que pensar como cualquier ciudad racional, en un medio de transporte que no transportara de a 40 personas de una vez, si no que transportara de a 300, 400 o 500 personas, porque es la única forma de que puedas desahogar un sector donde hay 9 mil personas esperando ser movidas, lo cual implica tener un medio de transporte medianamente masivo.

Yo creo que hoy las condiciones no han mejorado, más bien se han agravado. En el intertanto, por razones políticas creo yo, surgieron otras iniciativas como por ejemplo el metro cable y cuando dijeron que iba a estar instalado en la Avenida Bonilla, que en su mayoría tiene una extensión de 7 metros de ancho, no tienes como instalar las torres, lo que significaría expropiar muchísimas cuadras en nuestra ciudad y eso lo encarecía y además lo hacía socialmente difícil.

Por otro lado, cada uno de los carros del metro cable iba a transportar 10 personas a la vez, y por lo tanto para desahogar 9 mil personas en una hora tú necesitas un carro por segundo y eso era imposible.

¿Por qué se hizo el cambio de la idea inicial del tranvía por el metro cable?

Por razones políticas y en ese escenario seguimos a la sombra, porque hoy día lo que tenemos como modernización lo más novedoso son los buses eléctricos, pero son buses… tu cambias un bus no eléctrico por uno eléctrico. Qué mejora, el tema medioambiental y del ruido, pero respecto del tema de transporte es bus por bus simplemente. La ciudad no ha cambiado en su eje, no se han construido nuevas calles o nuevas avenidas, como para decir que tener corredores dedicados va a solucionar el problema.

La calle Latorre funciona con un corredor, pero la verdad es que mientras tengamos que coexistir no veo mayor solución. Desde ese punto de vista, sigo pensando que la mejor solución es un medio de transporte medianamente masivo, de tipo intermedio. El tranvía no es un medio de transporte invasivo, porque por el mismo espacio que transita un tranvía detrás puede pasar un auto, por lo tanto, no necesitas infraestructura especial.

¿Cree que en algún momento se podrá concretar este proyecto? y ¿qué faltaría para que así fuese?

Yo creo que la voluntad de este Gobierno y de los anteriores, no ha estado en eso, porque para ellos nosotros representamos menos del 5% de la población del país y, por lo tanto, nunca nos van a dedicar más del 5% del presupuesto.

Por eso es que me da mucha lata cuando veo anuncios que han sido recientes, respecto a licitaciones público-privada para construir tranvías en otras regiones. Yo creo que sí es posible que en Antofagasta se haga, bastaría con que un privado hiciera una propuesta a través de la Ley de Financiamiento Urbano Compartido, para poder realizarse. Pero yo creo que, si no lo hace un privado, el Gobierno difícilmente lo haga.

Respecto de la disminución de los parlamentarios al congreso, usted es una de las diputadas que se ha mostrado a favor de esta idea…

Es un tema que yo no habría esperado que fuera tan controvertido. Yo viví antes con 120 parlamentarios y ahora vivo con 155 y no creo que el Parlamento este siendo más eficiente o más productivo por tener más. Contrario a eso, podría significar una disminución del costo, a pesar de que este es uno de los poderes del estado que gasta menos en comparación de los demás. Yo creo que el presupuesto que tiene el Congreso completo, no es más que el presupuesto que tiene un hospital chico para todo el año.

De repente me parece que las comunicaciones hacen ver que es extraordinario el gasto, siendo que es una tarea indelegable, que la tarea legislativa y de fiscalización, es tremendamente importante, pero finalmente la ciudadanía es la que juzga y en ese contexto, yo plantee un proyecto donde aparezco como disponible para disminuirlo y propongo disminuirlo, pero asociado a que el voto vuelva a ser obligatorio, para mis las dos cosas van juntas.

Hoy, hay gente que está proponiendo hacer otros cambios que tienen que ver con temas de género, como por ejemplo la innovación del Partido Socialista respecto a que las personas deban votar por un hombre y una mujer al mismo tiempo, algunas reformar a la ley de partidos políticos… pero si va haber una reforma, ojalá tomara todo esto en cuenta.

Finalmente ¿Cuáles son sus planes en el futuro… sigue queriendo postularse como Senadora?

Sí, por un par de sencillas razones. Llevo muchos años en lo público y luego como política y por lo tanto va a llegar un momento en que yo me quiero ir a mi casa a descansar, disfrutar de los nietos que aún no tengo, pero quiero tener.

Entonces ya tenemos decidido como familia que esta va a ser mi última vez en postular y como será la última, decidí hacerlo para Senadora, porque me gustaría darle esa especie de triunfo o satisfacción al Partido Radical, ya que nunca ha tenido una senadora, nunca ha existido una senadora radical y ojalá pudiéramos lograrlo. Sería una buena forma de terminar mi carrera política.