Con el objetivo de ampliar la oferta de servicios para veraneantes y ordenar la venta de alimentos en el borde costero, la Municipalidad de Antofagasta anunció que habilitará espacios formales para food trucks en las playas Paraíso y Balneario Municipal. La medida busca, además, erradicar la presencia de vendedores ambulantes con parrillas y sin autorización sanitaria.
El anuncio se realizó en el marco de una visita técnica a ambos balnearios, instancia en la que equipos municipales revisaron las condiciones de infraestructura y servicios, con el fin de realizar mejoras que permitan a la comunidad disfrutar de estos espacios de manera segura y ordenada. La iniciativa replica el modelo que actualmente opera en la playa Playa Trocadero, el cual ha recibido una evaluación positiva por parte de los usuarios.
El director de Secoplan, Julio Santander, explicó que desde el inicio de la temporada estival se están monitoreando las condiciones de los balnearios. “Estamos chequeando desde el día uno cómo están las correcciones que debemos hacer en todos nuestros balnearios”, señaló, precisando que esto incluye el funcionamiento del aseo, el mantenimiento de baños y duchas, y el cuidado general de los espacios públicos.
En esa línea, el municipio confirmó que los food trucks que operen en Playa Paraíso y Balneario Municipal deberán contar con permiso municipal y autorización sanitaria. “No vamos a permitir que venga gente a vender sin permiso, que dejan absolutamente todo manchado”, recalcó Santander, junto con hacer un llamado a la Autoridad Sanitaria a reforzar la fiscalización tanto diurna como nocturna.
Asimismo, se reiteró que los servicios higiénicos y duchas están habilitados para el uso de la comunidad, solicitando a los usuarios cuidar el mobiliario urbano y evitar daños o rayados.
Un giro en un sector históricamente postergado
La medida se da en un contexto relevante para el Balneario Municipal, un sector que por años ha sido objeto de denuncias ciudadanas por abandono, deterioro de su infraestructura e incluso episodios de afloramiento de aguas servidas, situaciones que en temporadas anteriores derivaron en cierres preventivos e intervenciones de la autoridad sanitaria.
Si bien la habilitación de food trucks y las mejoras operativas representan una señal de cambio positivo en la gestión del lugar, vecinos y usuarios advierten que aún queda un camino largo por recorrer, especialmente considerando que persisten estructuras en desuso como las ruinas del ex edificio Arrecife, símbolo del prolongado deterioro del sector.
En ese escenario, las nuevas medidas son vistas como un primer paso hacia la recuperación del Balneario Municipal, aunque con el desafío pendiente de avanzar en soluciones estructurales de largo plazo para uno de los espacios costeros más emblemáticos de Antofagasta.