Un sorpresivo y contundente operativo de fiscalización multisectorial desarrollado en el sector norte de Antofagasta culminó con un taller mecánico con prohibición de funcionamiento y otro con paralización total de sus faenas. Las intervenciones, coordinadas por la Seremi de Seguridad Pública en conjunto con la Delegación Presidencial Regional (DPR), se concentraron en calle Caparrosa y respondieron de manera directa a una gran cantidad de denuncias ingresadas por los propios vecinos del cuadrante. El seremi de Salud, Rodrigo Medina, destacó el éxito de la jornada y alertó sobre el inminente peligro que representan estos negocios clandestinos para la salud de las familias del sector y el medio ambiente urbano.
El primer recinto fiscalizado funcionaba de manera irregular en calle Caparrosa N° 880. En este lugar, profesionales de la Unidad de Medio Ambiente de la Seremi de Salud constataron que el local operaba sin resolución sanitaria ni alcantarillado regulado, evidenciando además un uso inapropiado del agua potable. Lo más grave detectado fue la ausencia absoluta de protocolos para el manejo y almacenamiento de residuos peligrosos como baterías usadas e hidrocarburos, sumado a la ejecución de faenas de pintura automotriz sin autorización. Debido a esto, se inició un sumario sanitario inmediato con paralización de faenas, mientras que el Servicio de Impuestos Internos (SII) cursó una infracción por la no emisión de documentos tributarios.
En el mismo inmueble, Carabineros de la Quinta Comisaría La Portada cursó una severa citación al Juzgado de Policía Local debido a que el taller no contaba con patente comercial para ejercer la actividad, aprovechando la instancia para realizar 32 controles vehiculares preventivos en el sector. Por su parte, los detectives del Departamento de Migraciones y Policía Internacional de la PDI detectaron la presencia de un trabajador extranjero de forma irregular, procediendo a realizar la denuncia respectiva ante las autoridades competentes debido a que había excedido su plazo de turismo y se encontraba ejerciendo labores remuneradas sin los permisos legales correspondientes.
La fiscalización continuó a pocas cuadras, específicamente en calle Caparrosa N° 781, donde las condiciones de habitabilidad eran aún más precarias. Los fiscalizadores sanitarios comprobaron que el segundo taller no disponía de suministro de agua potable para los baños ni para el lavado de manos de los operarios. Asimismo, se detectó que realizaban un servicio clandestino de lavado de autos sin contar con un repositorio adecuado para contener las aguas grises residuales y ejecutaban labores de desabolladura y pintura sin ningún tipo de filtro. Ante el evidente riesgo de contaminación y peligro laboral, la Seremi de Salud decretó la prohibición de funcionamiento y clausura inmediata del local.
Al igual que en el primer caso, el SII aplicó multas al segundo establecimiento por no registrar inicio de actividades ni emitir boletas. En tanto, Carabineros sumó otros 15 controles vehiculares de verificación y la PDI denunció a otros tres ciudadanos extranjeros en situación migratoria irregular que trabajaban en el lugar. Las autoridades de seguridad insistieron en que estos masivos despliegues se intensificarán a lo largo de este 2026 en distintos barrios de la capital regional, garantizando a la ciudadanía que los requerimientos comunitarios están siendo escuchados para devolver el orden, la legalidad y la tranquilidad a las poblaciones del norte de la ciudad.