Un amplio operativo se desarrolla durante este lunes en Villa El Salar de Antofagasta, donde comenzó el desalojo de 126 viviendas que presentan graves fallas estructurales y que, según las autoridades, habían sido ocupadas irregularmente después de que sus propietarios originales dejaran el conjunto habitacional.
El procedimiento había sido anunciado previamente por la Delegación Presidencial Regional, luego de un decreto administrativo dictado a solicitud del SERVIU. Una vez restituidos los inmuebles, está contemplada su demolición para posteriormente avanzar en la reconstrucción del conjunto habitacional.
Durante la jornada participan distintos organismos públicos, mientras que la Municipalidad de Antofagasta desplegó funcionarios de Operaciones y Servicios Urbanos, Seguridad Pública, Bienestar Animal e Inspección General.
Entre las labores municipales se encuentra el retiro de basura, escombros, especies y vehículos abandonados, además del resguardo de los animales que permanezcan en el área intervenida.
Especial atención a perros y gatos
Uno de los aspectos que ha generado especial atención es precisamente el destino de las mascotas y animales comunitarios que puedan permanecer en las viviendas una vez concretado el desalojo.
La preocupación no es nueva. Durante el desalojo y demolición realizado en mayo en el campamento Manos del Desierto, en el sector La Chimba, agrupaciones animalistas y rescatistas, así como la concejala defensora de los animales Karina Guzmán, denunciaron la existencia de perros y gatos muertos, lesionados o atrapados entre los escombros tras el ingreso de maquinaria pesada. La situación derivó incluso en una denuncia ante la PDI por presunto maltrato animal.
De hecho, durante los preparativos del actual procedimiento en Villa El Salar, la propia PDI hizo referencia a lo ocurrido en aquel operativo y advirtió que se buscaba evitar que una situación similar volviera a producirse.
Esta vez, frente al cuestionado deslojo anterior, el municipio afirma que inició anticipadamente un catastro puerta a puerta de perros y gatos, además de un proceso de identificación mediante microchip. En los días previos se habían registrado alrededor de 65 animales, aunque las autoridades habían advertido que la cantidad podía aumentar debido a viviendas que se encontraban cerradas durante las primeras inspecciones.
Animales abandonados serán retirados
De acuerdo con el reporte municipal entregado durante este lunes, los equipos de Bienestar Animal permanecen en el lugar para verificar el cumplimiento de la normativa de tenencia responsable.
El alcalde Sacha Razmilic indicó que aquellos animales que hayan quedado abandonados serían retirados y trasladados al PET Municipal, para posteriormente buscar su reubicación.
Por su parte, el director de Inspección General, Ramón Valverde, señaló que los funcionarios están realizando labores de catastro y reubicación de animales comunitarios, además de fiscalizar eventuales situaciones de abandono.
La concejala Karina Guzmán, quien precisamente denunció ante la PDI los hechos ocurridos tras el anterior desalojo de La Chimba, también concurrió hasta Villa El Salar con el fin de fiscalizar el cumplimiento de la normativa y el adecuado cuidado de los animales.
Viviendas serán demolidas
El desalojo constituye una nueva etapa de un problema habitacional que se arrastra desde hace años. Según informó previamente la Delegación Presidencial, las viviendas de Villa El Salar fueron entregadas originalmente en 2020, pero posteriormente se detectaron graves fallas que obligaron a deshabitarlas y entregar subsidios de arriendo a las familias propietarias. Con posterioridad, los inmuebles habrían sido ocupados irregularmente por otras personas.
La intervención considera un total de 126 viviendas, las que deberán ser restituidas para posteriormente dar paso a su demolición.
Desde el municipio señalaron que, una vez concluido el procedimiento, continuarán las labores de limpieza y retiro de residuos en el sector.
Además, los equipos de Bienestar Animal habían anunciado que realizarían una nueva revisión después del desalojo para comprobar que no permanezcan animales al interior de las viviendas, una medida particularmente relevante antes del inicio de las faenas de demolición.
El operativo continúa en desarrollo y se espera un balance posterior de las autoridades respecto de las personas desalojadas, animales encontrados y eventuales incidentes registrados durante el procedimiento.