La emotiva carta dedicada al director del Liceo Andrés Sabella que se viraliza en Antofagasta

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Estimada comunidad antofagastina,

Mi nombre es Juan Pablo Ramos Andrade, fui alumno del Liceo Andrés Sabella (LAS) durante toda mi etapa escolar, desde 1993 en el aquel entonces llamado Kinder, pasando por la enseñanza básica y culminando en 2005 en la enseñanza media. Posteriormente estudié Licenciatura en Física con mención en Astronomía y Magíster en ciencias mención Física en la Universidad Católica del Norte en nuestra ciudad. Actualmente soy candidato a Doctor en ciencias mención Física en la Universidad Técnica Federico Santa María en Valparaíso y tuve dos pasos en estadías de investigación en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina y en la Ohio University, Estados Unidos.

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Me dirijo a ustedes para manifestar mi total sorpresa y desaprobación a la decisión tomada por la CMDS de remover a don Jorge Tapia Guerrero, actual director del Liceo Andrés Sabella, el cual, como les mencioné, me formó durante toda mi etapa escolar, cualquiera sea el motivo. Soy un eterno agradecido de lo vivido en el LAS, de las personas que conocí, con las interactué, de las que aprendí y a las que también les enseñé, enfatizando que cuando digo personas me refiero a mis compañeros, al personal docente en aula y administrativo, al personal de apoyo a la docencia, al personal auxiliar y a los apoderados, y por supuesto también a quién lidera (y espero lo continúe haciendo), el fundador del establecimiento don Jorge Tapia Guerrero. Sin duda alguna el LAS fue la mejor práctica que pude tener para lo que viene en una etapa adulta, lo que algunos incluso recién llaman vida, puesto que conocí personas con muchas carencias y necesidades además de problemas, pero también aquellas que no los tenían, que aparentemente tenían un buen pasar. El estilo de vida y visión educativa que construyó el LAS hizo que el problema de otros fuera de todos, que la experiencia de uno fuera transmitida y que la alegría ajena también fuera de todos. ¿No es parecido a lo que llamamos familia? El LAS fue inclusivo antes de que se hablara de inclusividad. Les doy ejemplos: Tuve compañeros no videntes, otros con gran obesidad, presencia de diferentes grados y tipos de discapacidad (mentales y motoras) en algunos de mis pares, por nombrar algunas de aquellas complicaciones, incluso, sin ir más lejos yo mismo soy una persona con movilidad reducida, que recibió ayuda y en la que el establecimiento confió y que cree no haber defraudado. El Sabella, además, no sólo cuenta con grandes docentes, sino que también tiene un personal excepcional, así lo demuestra la alegría peculiar de Juanito y el especial cariño y entrega de nuestra querida Genito.

Déjenme contarles como vi el crecimiento del LAS, desde el día en que ingresé a un kínder bajo la tutela de la tía Maritza, en un espacio con humilde infraestructura, hasta el día que vi ese mismo espacio moderno, cómodo y seguro para encantar a los niños desde temprana edad con la educación con una identidad propia, la identidad de mi Liceo Andrés Sabella y sus pequeños poetas. ¿No es ésta una buena gestión? Mi afición por los deportes comenzó entre las accidentadas canchas de tierra y asfalto, con algunas estructuras de fierro ya dañadas por la humedad y el Sol, donde compartí momentos con mis compañeros que recuerdo con tanto cariño como si hubiesen sido ayer. Sin embargo, esos siguen siendo lo que son, recuerdos, puesto que hoy en día las canchas son modernas, seguras y envidiadas por cualquier otro colegio de la región. ¿No es esta una buena gestión? Mis aprendizajes en la etapa básica estuvieron a cargo de mis queridas profesoras Dorita en el primer ciclo y Rebeca en el segundo. Gran parte de mi tiempo en enseñanza básica lo pasé asistiendo a clases por la tarde, puesto que la poca cantidad de salas de clases hacía necesario sólo la asistencia de los alumnos de mayor edad por las mañanas. Hoy en día se disfruta de la jornada escolar completa en adecuados salones, normales, audiovisuales, inclusivos, de lectura, y por supuesto cada día mejores equipados laboratorios, en donde nació mi amor por la ciencia, bajo el alero de mi profesor, amigo y actual colega, Julio. ¿No es esta una buena gestión? Hoy en día me encanta visitar el Sabella y ver los espacios dedicados a las artes visuales, a la literatura y escuchar música interpretada por sus propios alumnos. Me encanta ver profesores apasionados enseñando en sus áreas, siendo además varios de ellos partícipes de las historias que les conté un poco más arriba. En lo deportivo nuestro Sabella se ha embarcado en grandes proyectos, todos delineados por el arraigo que siento y sentimos los tigres, que al escuchar ¡ele!-¡a!-¡ese! gritaremos ¡LAS! en cualquier lugar en señal de apoyo y aliento al fruto en competencia de esos proyectos, un club deportivo.

Ustedes se preguntarán por qué les he contado todo lo anterior. Permítanme esbozar algunas comparaciones. Una orquesta puede tener muy buenos músicos, pero sin un buen director, no podrán tocar a la mayor de sus capacidades ni menos escucharse en óptimos resultados. Jorge Tapia Guerrero es el director de la orquesta que tiene como músicos a todo el equipo que conforma la familia Sabelliana, quienes bajo dicho liderazgo han creado un modelo educativo que ha mostrado excelentes resultados. Más aún, el Liceo Andrés Sabella es un Liceo Bicentenario que “emergió entre el cerro y el mar”, como lo dice nuestro himno, reconocido por todos ustedes como comunidad, destacado en todas las áreas y momentos. Al día de hoy tengo la edad de 29 años, edad similar a la que tiene el Liceo, que don Jorge Tapia Guerrero fundó. Para el mañana, no me imagino un Liceo Andrés Sabella sin su director, quién mostró un modelo educativo y una gestión que ha llevado a nuestro colegio a ser líder. Insisto, no me lo imagino.

Me despido atentamente de ustedes esperando que tomen en cuenta la opinión e historia de un antofagastino que lleva el nombre de su ciudad en donde quiera que esté, de alguien que está total y absolutamente agradecido de lo vivido y aprendido en el Liceo Andrés Sabella liderado por don Jorge Tapia Guerrero, y quiero que siga siendo así, para que muchos más puedan contar algo como les conté yo en este documento.

Juan Pablo Ramos Andrade.