Limpiador de autos que mató brutalmente a conductor en Antofagasta es condenado a 17 años de cárcel

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Antofagasta condenó este martes a 17 años de cárcel a Miguel Angel Cid Cifuentes, quien fue encontrado culpable del delito de homicidio calificado en contra de Pedro Jeria Santana de 65 años, a quien mató de un golpe por la espalda, luego que este se negara a que le limpiara los vidrios de su camioneta.

Los hechos por los que acusó el fiscal Rodrigo Cusó Segura dan cuenta que el día 9 de agosto del año 2017, pasadas las 11:00 horas de la mañana, la víctima de 65 años de edad, quien además fue un recordado dirigente social durante la dictadura cívico-militar, conducía su camioneta por calle Av. Balmaceda en dirección al norte cuando al llegar al sector de la intersección con calle Uribe, se le aproximó el imputado portando artículos destinados a limpiar parabrisas de vehículos. Sin que la víctima se lo solicitara, le ofrece limpiar los vidrios de su vehículo, ofrecimiento ante el cual la víctima se negó.

Ante la negativa de la víctima el imputado se ofusca, increpando y ofendiendo al conductor lanzándole agua, por lo cual este desciendo del vehículo produciéndose una discusión.

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Mientras la víctima caminaba de regreso a su camioneta, dándole la espalda al imputado, es que el sujeto aprovecha la situación y obrando a traición dado que el conductor no tenía como ver lo que hacía el limpiador de autos, este tomó un madero de grandes dimensiones, con el cual se acerca por la espalda propinándole sorpresivamente un fuerte golpe en la cabeza.

La víctima se desplomó de inmediato cayendo al suelo, momento en el cual el asesino intenta darle otro golpe a la víctima,  lo que fue impedido por transeúntes, por lo que Cid Cifuentes se aleja del lugar dejando a la víctima abatida en la calzada.

Producto de las agresiones descritas el conductor resultó con lesiones consistentes en hemorragia subaracnoidea traumática temporal derecha y hemorragias en la sustancia blanca del lóbulo frontal derecho, las que le ocasionaron la muerte momentos después a raíz de un Traumatismo craneoencefálico cerrado.

Durante el juicio el imputado declaró no recodar nada del hecho ya que ese día se había tomado tres botellas de vino blanco y tres píldoras de clonazepán.

La Fiscalía presentó como prueba los testimonios de varios testigos que vieron la discusión, la disparidad de fuerzas entre ambos y también la declaración de policías y peritos que investigaron y periciaron los hechos y trabajaron el sitio del suceso.

La prueba resultó suficiente para dar por acreditado el homicidio calificado y la participación que en el mismo correspondió al acusado.

Momento de la detención del delincuente. (Vía Facebook)
Momento de la detención del delincuente. (Vía Facebook)