Tras una exhaustiva investigación desarrollada por la Fiscalía de Calama junto al equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) y la Policía de Investigaciones (PDI), el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de la comuna dictó una pena total de 18 años y 177 días de presidio efectivo en contra de un imputado de nacionalidad chilena. El sujeto, identificado con las iniciales B.C.A.B., fue hallado culpable de los delitos de homicidio simple, infracciones a la Ley de Control de Armas y tráfico de drogas en pequeñas cantidades. Las indagatorias permitieron esclarecer un violento crimen ocurrido la madrugada del 15 de septiembre de 2024 en el sector Topáter, lugar donde se desarrollaba una fiesta al interior de un inmueble. En dicha instancia, el acusado se acercó a un adolescente y, sin mediar provocación alguna, le disparó a corta distancia con un arma de fuego, provocándole la muerte.
La captura del antisocial se concretó apenas un día después del asesinato, gracias al rápido despliegue de las diligencias del equipo ECOH y la PDI, quienes lo interceptaron mientras permanecía oculto al interior de un vehículo. Al momento del arresto, los detectives le incautaron una pistola marca Bersa con su respectivo cargador y 16 cartuchos de calibre 9×19 milímetros, además de dinero en efectivo y cinco bolsas que contenían 5,3 gramos de clorhidrato de cocaína. Posteriormente, y previa autorización emanada por el tribunal correspondiente, el personal policial dio cumplimiento a una orden de entrada y registro en el domicilio del implicado, operativo que dejó al descubierto un importante acopio de sustancias ilícitas y material de guerra.
En el registro del inmueble, los funcionarios incautaron un total de 100 bolsas con 102,48 gramos de clorhidrato de cocaína, dinero en efectivo, municiones de diversos calibres, un arma de fuego marca Zoraki, una corredera de pistola, placas patentes de vehículos y un chaleco antibalas. Al ponderar el cúmulo de pruebas físicas y testimoniales, el tribunal calameño desglosó la condena imponiendo 12 años de presidio por el homicidio simple; 5 años y 1 día por los delitos de porte de arma de fuego, tenencia ilegal de municiones y tenencia de arma prohibida; y 541 días por el microtráfico de estupefacientes. Tras la lectura del fallo, la defensa del sentenciado quedó sujeta al plazo legal correspondiente en caso de que decida recurrir en contra de la resolución judicial.
