El Servicio de Salud Antofagasta (SSA) puso en marcha el Plan de Alerta Oncológica de 90 días, una estrategia nacional diseñada para reducir drásticamente los tiempos de espera en una de las patologías más críticas de la zona. Gracias a una alerta sanitaria vigente hasta septiembre, la autoridad de salud cuenta con facultades extraordinarias para realizar contrataciones de refuerzo, compra directa de insumos y, lo más relevante, la extensión de horarios de funcionamiento en pabellones y quimioterapias. Según la directora (s) del SSA, Fabiola Roa, estos esfuerzos buscan transformar la flexibilidad administrativa en una respuesta real y oportuna para las familias que han aguardado por atención médica especializada.
La implementación de esta medida es vital para la región, considerando la alta carga de enfermedades oncológicas y la histórica escasez de especialistas en el norte del país. Jennifer Rojas, referente de Prevención Oncológica del SSA, explicó que la alerta permite incluso traer especialistas de otras regiones para cerrar brechas y gestionar la compra de prestaciones médicas que actualmente son escasas dentro de la jornada habitual del Hospital Regional de Antofagasta. Este despliegue técnico asegura la continuidad de los tratamientos, permitiendo que la red pública actúe con una agilidad superior a la de los procesos administrativos convencionales.
En términos de impacto, el balance de gestión a fines de abril es sumamente favorable. De un universo inicial de 1.306 casos prioritarios definidos por el Ministerio de Salud para la región, el sistema ya ha logrado resolver satisfactoriamente 960 de ellos. Este avance del 73,5% se ha logrado mediante una validación exhaustiva de las listas de espera GES y no GES, junto con un proceso de contactabilidad que ha logrado ubicar efectivamente al 80% de los pacientes en nómina. El porcentaje restante se encuentra actualmente en proceso de citación para programar sus cirugías y consultas durante el mes de mayo.
La estrategia no se limita solo a la optimización del Hospital Regional, sino que incluye una instrucción formal a todos los dispositivos de la red asistencial para maximizar su capacidad productiva fuera de la jornada ordinaria. En casos donde la red pública regional no sea capaz de responder dentro de los plazos exigidos, el plan contempla la articulación con segundos prestadores a través de convenios con Fonasa. El compromiso de la autoridad es ambicioso: garantizar que cada paciente oncológico de la nómina prioritaria haya iniciado su tratamiento a más tardar el 30 de junio de este año.
Finalmente, desde el Servicio de Salud enfatizaron que el éxito total de este operativo depende en gran medida de la cooperación de la ciudadanía. La comunicación directa con los pacientes es la “pieza clave” para concretar las cirugías y procedimientos, por lo que se realizó un llamado urgente a los usuarios para que mantengan sus datos de contacto y teléfonos actualizados en sus respectivos centros de salud. Con este esfuerzo coordinado, Antofagasta busca posicionarse como un referente en la resolución de listas de espera oncológicas, mejorando directamente la calidad de vida de los habitantes de la macrozona norte.