Ante el aumento estacional de enfermedades respiratorias y la llegada del frío, el Servicio de Salud Antofagasta (SSA) hizo un llamado a la comunidad a hacer un uso consciente de la red asistencial regional. La institución enfatizó la importancia de conocer el funcionamiento de los distintos recintos para agilizar los tiempos de atención y asegurar que los casos de mayor complejidad reciban respuesta oportuna. Para ello, la red opera coordinada mediante la Unidad de Gestión Centralizada de Camas (UGCC), monitoreando en tiempo real la disponibilidad en los hospitales de Antofagasta, Calama, Tocopilla, Taltal y Mejillones.
El fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud (APS) es el pilar central para evitar el colapso de los centros hospitalarios. Sergio Cárdenas, director (s) del Departamento de Atención Primaria del SSA, remarcó que los consultorios y centros locales están plenamente capacitados para resolver la gran mayoría de los cuadros respiratorios estacionales. Acudir en primera instancia a estos dispositivos permite descongestionar los grandes hospitales, permitiendo que sus equipos de alta complejidad se concentren exclusivamente en pacientes con riesgo vital.
En este sentido, la red cuenta con Servicios de Alta Resolutividad (SAR) y Servicios de Atención Primaria de Urgencia (SAPU), diseñados para atender sintomatologías de baja y mediana gravedad, como cuadros febriles o síntomas respiratorios leves. Las autoridades explicaron que los hospitales priorizan las atenciones según la gravedad del paciente y no por orden de llegada, por lo que acudir a un hospital por un síntoma menor se traducirá inevitablemente en largos tiempos de espera, siendo la atención primaria la alternativa más rápida y eficiente.
Finalmente, el profesional enfatizó que el uso correcto de la red sanitaria comienza con la prevención y el autocuidado en el hogar. Por este motivo, el SSA reiteró el llamado a la ciudadanía a acudir a los vacunatorios habilitados para inmunizarse contra la Influenza, además de mantener hábitos básicos de higiene, como el lavado frecuente de manos y la ventilación constante de los espacios cerrados para cortar la cadena de contagios.