La Región de Antofagasta atraviesa un complejo escenario epidemiológico tras reportar un incremento cercano al 20% en los nuevos diagnósticos de tuberculosis (TBC), posicionándose en el tercer lugar de incidencia a nivel nacional. La enfermera referente del Programa de TBC del Servicio de Salud de Antofagasta, Patricia Pérez Castillo, proyectó que la tasa de incidencia para este 2026 se mantendrá alta, calculando unos 160 pacientes (22 casos por cada 100 mil habitantes), una cifra muy cercana a los 170 diagnósticos confirmados durante el año pasado.
La especialista atribuyó este fenómeno a los estilos de vida actuales, advirtiendo que el estrés diario y una mala alimentación incrementan la vulnerabilidad del organismo frente a la enfermedad. Ante este panorama, los esfuerzos institucionales se concentran en la Búsqueda Activa de Casos y en garantizar un tratamiento oportuno a través de la Atención Primaria de Salud, el cual es completamente gratuito e independiente de la nacionalidad o previsión del paciente.
Desde el Servicio de Salud hicieron un llamado a consultar en el CESFAM más cercano ante síntomas persistentes como tos con expectoración por más de 15 días, fiebre, sudoración nocturna, pérdida de peso o esputo con sangre. El protocolo médico incluye una muestra de esputo mediante PCR, radiografía de tórax y una evaluación integral, dando inicio a un tratamiento diario y supervisado de aproximadamente seis meses para evitar abandonos.
La red asistencial mantiene un foco prioritario en grupos de mayor vulnerabilidad y riesgo de contagio, como la población penal —afectada por el hacinamiento y la mala ventilación—, adultos mayores, pacientes con diabetes, personas inmunosuprimidas y migrantes procedentes de zonas con alta incidencia. En estos entornos se intensifican los operativos de búsqueda temprana para cortar las cadenas de transmisión de manera oportuna.
Finalmente, para mitigar los riesgos a nivel comunitario, la autoridad sanitaria recomendó mantener una correcta ventilación en viviendas, oficinas y salas de clases, además de practicar una rigurosa higiene de manos y respiratoria. Asimismo, insistieron en la importancia de fortalecer el sistema inmune gestionando el estrés y manteniendo una dieta equilibrada que incorpore diariamente frutas, verduras y proteínas.