La costumbre de coleccionar comenzó siendo una forma de entregar un alto nivel de estatus mediante la posesión de objetos que representan situaciones o momentos que entraban prestigio a su portador.

En Chile, el pasatiempo comenzó con los seguidores de la Filatelia y Numismática, es decir, de la estampillas y las monedas.

Sin embargo, desde hace años los videojuegos y cómics pasaron de ser un Nicho a alcanzar un nivel mundial de exposición con películas y el reposicionamiento de lo “retro”.

El Festigame y la Comic Con logran reunir a 20.000 seguidores durante cada día, demostrando que son franquicias masivas.

El Antropólogo, Hernán López, señaló al medio digital Tiempo Real de la Universidad de Concepción que “al igual que un museo, el coleccionista busca eternizar momentos, historias, emociones y poner en valor aquello que es de máximo interés”.

Sobre los objetivos de coleccionar, el profesional respondió que se relacionan con “alcanzar metas que le producen altos niveles de satisfacción y complacencia”.

Nelson Peña Escalera (37), coleccionista de la franquicia de cartas Pokémon y Lucha Libre desde el 2003, aseguró que “generar comunidad y reflexionar impacta el cerebro, la memoria afectiva y los buenos recuerdos, entrega ánimo de forma química y sentimental”.

Por su parte, Juan Angel Torres Escalera (38), Subcampeón del Campeonato de Cartas Pokémon 2001 en Calama, puntualizó que “el pasatiempo de coleccionar potencia la memoria y estimula la neuroplasticidad al momento de ejecutar la acción de coleccionar, creando nuevas conexiones neuronales”.

“Sin duda que genera beneficios evidentes como la sociabilidad pero también libera dopamina y sin duda que preserva la historia que puede traspasarse y cuidarse por generaciones”, finalizó el coleccionista calameño.

Deja un comentario