Son sus profesores pero también se han convertido en miembros de la familia, los 13 maestros de música del proyecto artístico social “Calama Mi Sol” han sido un pilar fundamental en el crecimiento artístico de los cerca de 80 alumnos que forman parte de esta agrupación que cuenta con  cuatro años de existencia.

Gracias al apoyo del Distrito Norte de Sustentabilidad de Codelco y la ejecución de la Corporación de Desarrollo de la Provincia de El Loa PROLOA, los niños y jóvenes músicos tienen la oportunidad de no solo contar con el acceso a instrumentos de manera gratuita, sino que además tienen el constante apoyo de la enseñanza personalizada y grupal de sus profesores en las diversas áreas instrumentales como vientos, cuerdas, percusión entre otros.

Andrea Muñoz, profesora de violín, quien es parte del equipo desde el inicio de “Calama Mi Sol” el año 2011, recuerda la primera etapa de este proyecto: “en el comienzo fue muy lindo se notó mucho esfuerzo y motivación, habían pocos niños, todos recibidos sin ninguna condición, solo con las ganas de aprender, y la base fue muy buena lo que ayudó a tener una buena continuidad”.

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Con el tiempo se fueron ampliando los miembros de la Orquesta así como de los profesores, quienes fueron convocados de a poco y entre colegas fueron conformando el staff de instructores musicales necesarios para dar vida a esta orquesta. Además fue muy atractivo para todos ingresar al proyecto ya que existían muy pocas otras orquestas de las mismas características en Calama.

Dentro de los principales desafíos que tuvieron que enfrentar como maestros fue la teoría musical, ya que según manifiestan, la mayoría de los niños llegaban con escasa teoría musical aprendida, es decir, tuvieron que partir desde cero.

Sin embargo, dejando la técnica de lado, dado que eso se refuerza en cada uno de los ensayos en dependencias de la Escuela Claudio Arrau, lo que más se destaca de esta agrupación según Víctor Rosel, profesor de Clarinete es que “los niños han mejorado mucho sus habilidades comunicacionales, antes llegaban muy retraídos y ahora no hay cómo callarlos (sonríe), eso nos ha servido mucho porque nos permite interactuar mejor con ellos”.

 

Luego del esfuerzo realizado y a pesar de las pocas opciones para desarrollarse en la música profesionalmente en la zona, los profesores dicen estar orgullosos de que algunos de los alumnos estén becados por la Fundación de Orquestas Infantiles y Juveniles, y en especial que uno de sus alumnos, Gonzalo Ledezma, ya esté matriculado en el Conservatorio de Música de la Universidad Mayor en Santiago, lo cual da muestras de lo que se ha sembrado en estos niños y niñas.

Ok profesoresTambién destacan el apoyo social entregado por PROLOA, pues se transforma en un importante complemento para el desarrollo integral de los niños, que sin duda los aleja de los duros flagelos de la sociedad, afirmando que la música genera un sin fin de valores como el compromiso, la responsabilidad, la motivación, la concentración para aprender, el trabajo en equipo y la solidaridad entre compañeros.

Sobre el acceso que han tenido niños y jóvenes a la Orquesta, no han existido limitantes, ya que se ha abierto el acceso a los alumnos de diversas situaciones socioeconómicas, reforzando en acoger niños de establecimientos municipalizados e incluso a personas con alguno grado de discapacidad.

Francisco Catanzaro, profesor de violín indica: “La música no permite diferencias ni de nivel social, ni discapacidades, ni de problemas de ningún tipo, en la música son todos iguales, y en esta orquesta jamás he visto problemas de actitud, todo lo contrario, ellos se sienten muy a gusto. La música es un lenguaje universal donde todos disfrutan al tocar un instrumento, y saben que mientras más tocan más humildes deben ser, eso es Calama Mi Sol”.