Las siete formas de lucrar burlando la ley que usan las universidades

A pesar de que la inmensa mayoría de la sociedad chilena lo ha expresado en todos los tonos, el lucro en la educación sigue siendo un delito que se sigue cometiendo ante la mirada cómplice de las autoridades.

A pocos días que la Comisión sobre el funcionamiento de la Educación Superior de la Cámara de Diputados de a conocer su informe sobre el estado de la educación en Chile, solicitó a La Biblioteca del Congreso Nacional un estudio sobre las “posibles formas lícitas de lucrar mediante empresas relacionadas a universidades”.

El informe preparado por este organismo fue revelado en el vespertino La Segunda y entre sus principales novedades revela las siete formas que usan los dueños de las universidades para lucrar en forma legal, a pesar de que la ley lo prohíbe expresamente.

Los métodos, que incluso han llevado a importantes personalidades a pedir cárcel para los responsables, coinciden plenamente con lo denunciado por el movimiento estudiantil durante el año pasado. Se trata de falencias que lamentablemente, aún no son resueltas y se siguen repitiendo, afectando directamente el bolsillo de miles de familias del país.

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Modus Operandi

1.- Pago de sueldos sin tope

Según el informe, los controladores pueden obtener altas sumas de dineros a través de sueldos “sobre el límite legal tributario”.
“Se pueden pagar altos sueldos a miembros de la junta directiva, administradores o ejecutivos, sin límite legal aceptado tributariamente como gasto”, acota el texto.

2.-Contratar familiares

Una junta directiva puede incorporar entre sus ejecutivos a familiares de los controladores, lo que permite que “un mismo ingreso se radica en bases imponibles menores, porque al repartirse el mismo monto entre dos o más contribuyentes, se obtiene una rebaja”.

3.- Cobrar altos aranceles y matriculas

Las universidades pueden cobrar a sus alumnos altas matriculas y aranceles sin importar la cantidad de planta docente o recursos físicos que posea. De hecho, los dirigentes de los trabajadores de la sede Antofagasta de la U. del Mar denunciaron  que “los aranceles que cobra son iguales” a los de la Universidad de Chile.

4.- Matricular a un gran número de estudiantes

El plantel busca maximizar sus ganancias permitiendo el ingreso de gran cantidad de estudiantes para primer año, de los cuales un gran porcentaje serán reprobados en segundo y tercer año, dejando ingresos sin tener que invertir en nueva infraestructura durante los años siguientes y por cierto a muchas familias con una deuda millonaria.

5.-Vender cartera de “deudores incobrables”

A través de un factoring, -un contrato a través del cual una empresa traspasa sus facturas emitidas y obtiene de manera inmediata el dinero a cambio- los controladores se “deshacen” de quienes le adeudan dinero y reciben a cambio fondos frescos sin tener que pagar impuestos una vez que se hacen efectivos. Se trata del mismo método que utilizan las casas comerciales.

6.- No invertir en activos fijos

Como las universidades son corporaciones “sin fines de lucro”, están exentas de pagar el impuesto a la renta y beneficios complementarios. Algo que, según advierte el informe, puede incentivar a los ejecutivos a “adquirir activos fijos, mediante una empresa distinta la de su propiedad”.

7.-Creación de sociedades paralelas

Los dueños de las casas de estudios pueden crear empresas paralelas que presten servicios a la universidad como inmobiliarias- el recurso más utilizado- que arrienda los edificios a la casa de estudios o empresas de publicidad, entre otros, permitiendo de este modo a los dueños percibir suculentas ganancias y burlar la ley.