Reaparecen dudas sobre las verdaderas razones de la muerte de Pablo Neruda

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Pablo Neruda fue un destacado poeta chileno, militante y dirigente del Partido Comunista de Chile, Premio Nobel de Literatura en 1971, y embajador en Francia en el gobierno de la Unidad Popular

El ex asistente personal de Pablo Neruda aseguró que el poeta no murió de cáncer a la próstata, sino que fue asesinado con una inyección para evitar que se exiliara y se convirtiera en uno de los opositores más duros contra el régimen de Augusto Pinochet.

Según cuenta la historia de nuestro país, Neruda falleció el 23 de septiembre de 1973, en una clínica de Santiago, ciudad sumergida en esos momentos en el terror impuesto por los generales golpistas encabezados por Augusto Pinochet, sólo 12 días después del golpe de Estado que derrocó al ex presidente Salvador Allende.

Manuel Araya, de 65 años, ex chofer del premio Nobel de Literatura, señaló que el poeta poseía un salvoconducto para huir de Chile, pero horas antes de su partida llamó por teléfono a su cónyuge Matilde Urrutia y al mismo Araya y les dijo que “a eso de las 4 de la tarde estando durmiendo, entró un médico y le pinchó el estómago. Nos pidió que viajáramos a Santiago lo antes posible”, afirmó.

Sin embargo, la Fundación Pablo Neruda, que administra la obra del poeta, en voz de Darío Oses, jefe de la biblioteca de dicha fundación desmintió la versión de Araya e indicó que “no existe evidencia alguna, ni pruebas de ninguna naturaleza que indiquen que Pablo Neruda haya muerto por una causa distinta del cáncer avanzado que lo aquejaba”

“No parece razonable construir una nueva versión de la muerte del poeta, sólo sobre la base de las opiniones de su chofer, quien viene insistiendo en este asunto sin más prueba que su parecer”, agregó.

No obstante, Darío Oses admitió desconocer la autopsia del ex embajador y dirigente del Partido Comunista. “Esos documentos deben ser revisados”, aseveró

Por otro lado, Oses reconoció, además, que la casa de Neruda fue allanada tras el golpe y que un día después del fatídico hecho había un vuelo gestionado por el gobierno de México que lo sacaría del país.

La polémica se desata justo mientras se prepara la exhumación de los restos de Salvador Allende para aclarar las razones de su muerte, atribuidas hasta ahora a un suicidio pero que según algunos fue un asesinato.